Precauciones infantiles

  • Asistencia Médica Escolar da una serie de recomendaciones para los que acuden a la Feria con sus hijos

Aunque algunos cuenten con el incondicional apoyo de unos superabuelos que renuncian a echarse unos bailes en el real para quedarse con sus nietos, muchos son los que acuden día tras día a la Feria con sus pequeños. Acostumbrados a llevar una rutina alimenticia, a cumplir unos horarios y a pasar las horas de calor -o las de frío- resguardados, los niños sienten en sus cuerpecitos los estragos de la Feria. Para que éstos no hagan demasiada mella, desde Asistencia Médica Escolar dan una serie de pautas para los padres que vayan a la Feria con sus hijos.

Lo primero a tener en cuenta es la indumentaria. Los altibajos térmicos no ayudan a que los padres le tengan claro a la hora de vestir a sus hijos. Preocupados por que no pasen frío, a veces, los abrigan demasiado. Maricarmen Romero, médico y una de las responsables de Asistencia Médica Escolar, recomienda vestirlos con ropa cómoda y fácil de quitar. "La probabilidad de que llueva hace que los padres abriguen a sus hijos en exceso, pero es mejor ponerles una indumentaria fácil de poner y quitar para que los niños estén preparados para el frío y para el calor", señala la doctora Romero. Esto también debe tenerse en cuenta si viste a las niñas de flamenca y a los niños de corto. También hay que mencionar el calzado. Romero recomienda ponerles unos zapatos cómodos y que no sean nuevos y, si es posible, llevar unos de repuesto para los dolores de pies y las posibles rozaduras. "Aunque en las niñas quede bonito, el tacón no es recomendable. Suelen ser muy bajos, pero el pie no va sujeto", recuerda la doctora.

Pero lo más importante es la hidratación y la alimentación. Una vez llegan a la Feria, los niños se ponen a jugar y muchas veces se olvidan de pedir agua. Por eso, los padres deben ofrecerles agua constantemente y, en el caso de ir con ellos a la calle del infierno, llevar una botella para que no dejen de beber. "Se recomienda beber unos dos litros de agua al día. Entre el calor que hace en las casetas y toda la actividad física que desarrollan en la Feria, pueden perder mucho líquido que luego no reponen. Para evitar que se deshidraten es fundamental no dejar de ofrecerles agua", apunta la doctora Romero. Además, a pesar de ser inevitable, recomienda no abusar de los refrescos en estos días. En el caso de la alimentación, aconseja mantener las rutinas de los niños y darles de comer a horas similares a las que lo hacen habitualmente. "En las casetas ponen guisos. Es mejor darles uno que recurrir constantemente a los fritos. Para los que se preocupan por la ingesta abusiva de huevo, no pasa nada si estos días sus hijos toman más de la cuenta; no se comen una tortilla entera, sólo un par de porciones", señala. La glotonería infantil invita a los niños a comer chucherías y bollería. Ante esto, la doctora recomienda tener cuidado porque puede haber productos que lleven demasiado tiempo expuestos y hayan sido sometidos a altas temperaturas. La doctora Romero aconseja evitar darles alimentos con tendencia a estropearse. También inevitable, ir a los cacharritos es una realidad para los padres. La doctora Maricarmen Romero recuerda que los niños deben montarse en atracciones acordes a su edad y recomienda evitar montar a los pequeños en los ponis. "Las niñas van con vestido y muchos niños llevan pantalón corto; es muy probable que cojan una infección, sobre todo las niñas", explica.

Todo esto es aplicable a los adultos, aunque ella sugiere, además, que no se beba con el estómago vacío, que no se tome el rebujito como única bebida -se debe beber agua siempre, para hidratarse y para mermar los estragos del alcohol- y que se recurra al gazpacho y al caldo como aporte nutricional y forma complementaria de hidratación. Si, por desgracia, toca vivir de cerca un desvanecimiento, Romero da unas pautas a seguir. "Si el afectado ha perdido la consciencia, lo mejor es llamar al 112, pero si sólo es un mareo le podemos ayudar. Hay que tumbar a la persona bocarriba, con las piernas en alto y con la ropa desabrochada, incluso sin zapatos. Aunque no sepamos la causa del desvanecimiento, lo recomendable es darle una bebida azucarada y fresquita", aconseja. En el caso de que la persona no reaccione hay que llamar a los servicios de emergencia. Si alguien se ha pasado con la bebida y sufre un coma etílico, la mejor ayuda es la del 112", concluye.

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