La Sevilla del XVII al descubierto

  • El Hospital de la Santa Caridad fue sede este lunes de las actividades de las I Jornadas sobre Barroco.

Existe en Sevilla un legado latente al que, en ocasiones, no se le presta la merecida atención. Aquel que desee entender por qué la ciudad es lo que es hoy, tiene que remontar su mirada hasta los siglos XVII y XVIII. La historia de Sevilla no se entiende sin el Barroco. Dispuestos a arrojar luz sobre este pasado claroscuro, los alumnos del Aula de Patrimonio de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad de Sevilla han organizando las I Jornadas sobre Barroco. El objetivo de este programa de actividades, aunque está impulsado por estudiantes de Arquitectura, es "multidisciplinar" -según comenta Manuel Benítez de la Rosa, uno de los organizadores del evento- ya que, a lo largo de la semana, se abordarán otras materia como la música (a través de conciertos) y la historia social de la época (mediante conferencias), entre otros aspectos.

Ayer tuvo lugar en el Hospital de la Santa Caridad la segunda de las cinco sesiones previstas durante estas jornadas. Al mediodía y bañadas por el sol invernal, una treintena de personas se agolpaban a las puertas de esta vetusta construcción de la calle Temprado. Este contenedor de arte barroco abrió sus puertas, como pocas veces, a la curiosidad de universitarios y otros oriundos de distinta índole.

Al comenzar la visita, los asistentes fueron dirigidos a la capilla del Hospital. Los semblantes de sorpresa al contemplar el interior de esta estancia se disimularon para centrar la atención en las palabras de Juan Ignacio Carmona García, catedrático del departamento de Historia Moderna de la Universidad de Sevilla. La ponencia del docente versó sobre los orígenes funcionales de este conjunto arquitectónico en el siglo XVII. Para ilustrar su charla, hizo un paralelismo entre la situación de la sociedad sevillana actual y la de entonces. Según este catedrático de la Hispalense, "la coyuntura de crisis económica que se vivió en la Sevilla del XVII puede entenderse mejor desde que se sufre la actual recesión".

La sociedad sevillana durante este siglo experimentó un empobrecimiento del que "apenas se hacen eco los libros de Historia", según explica Carmona: "Sevilla fue invadida por los pobres durante las crisis económicas de la época". La falta de alimento y abrigo, unida a las epidemias, provocaban la muerte por inanición, frío o alguna enfermedad de la época. Estos cadáveres descansaban en la calle sin que nadie los reclamara y eran los hermanos de la Caridad quienes los recogían para darles sagrada sepultura. Éste es el origen del hospital que hoy se conoce.

En este punto, Juan Ignacio Carmona matiza que durante el siglo XVII proliferaron numerosas instituciones que autodenominaron su lugar de reunión o actividad como hospital, sin que se tratase de un espacio para ejercer cuidados terapéuticos. Es el caso de este complejo, donde los contemporáneos de Miguel Mañara, fundador del Hospital de la Santa Caridad, se dedicaban a dar refugio a quien no tenía "techo y pan para pasar la noche".

Tras esta aclaración, llegó el turno de la música. Benito Mahedero Ruiz, catedrático y jefe de departamento de Musicología del Conservatorio Superior Manuel Castillo de Sevilla, explicó brevemente cuáles son los primeros tratados que se conservan sobre danza. Son documentos que empiezan a aparecer en el Renacimiento y que proliferan de forma tardía en España en el siglo XVIII. Una vez que este musicólogo concluyó su discurso, dirigió en el patio central del complejo eclesiástico un taller sobre danza barroca centrado en el minueto. Los asistentes disfrutaron de la música y las coreografías mientras emulaban ser nobles de la corte de los Austria. El broche final lo puso un trío de viola da gamba, cuyos componentes pertenecen al grupo de música barroca L'Animal Sonore, que interpretaron piezas de Jean Baptiste Forqueray, Johann Michael Nicolai y Benjamin Hely.

Estas I Jornadas sobre Barroco continuarán hasta el jueves. Así, en la tarde de hoy, la cita es en la Real Fábrica de Tabacos, y mañana en el Real Alcázar. El jueves se visitarán las Iglesias de San Pedro de Alcántara y de la Orden Tercera. El plazo de inscripción ya está cerrado, pero existe la posibilidad de participar de forma especial en la actividad previo aviso a los organizadores.

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