Los dulces de convento llegan al Alcázar

  • Se inaugura la tradicional muestra de repostería sevillana, que podrá visitarse durante el puente

El Salón Gótico del Real Alcázar de Sevilla reúne durante el puente de la Inmaculada una muestra de dulces elaborada en un total de 20 conventos pertenecientes a la Archidiócesis. Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla, y Juan Espadas, alcalde de la ciudad, acudieron a su inauguración para agradecer la labor de religiosas y voluntarias. Asenjo bendijo la iniciativa, surgida en 1985 y que cumple 23 ediciones, que estará abierta al público hasta el sábado 9 de diciembre o hasta agotar existencias.

La venta de la repostería conventual, que será de 10:00 a 19:00, es de gran ayuda para el sostenimiento de las comunidades religiosas de nuestra provincia, puesto que supone una importante fuente de ingresos para ellas. Las novedades de esta edición es las incorporaciones de dulces sin azúcar como los de Nuestra Señora del Socorro y Santa Clara de Estepa, los dulces sin lactosa de la Purísima Concepción de Utrera o los sin gluten, que cada vez ocupan más espacio en esta oferta conventual navideña. Este mercadillo, que se podrá a la venta para sevillanos y turistas, también contará con las tradicionales yemas de San Leandro, uno de los productos estrella cada año.

Una veintena de conventos, ocho de la capital y doce del resto de la provincia, se dan cita en este espectacular enclave. En la capital se encuentran los conventos de San Leandro (Agustinas), Santa Paula (Jerónimas), Santa Inés (Clarisas), San Clemente (Cistercienses), Madre de Dios (Dominicas), Santa Ana (Carmelitas), Santa María de Jesús (Clarisas) y Santa María del Socorro (Concepcionistas Franciscanas). Con respecto al resto de la archidiócesis, cuenta con la implicación de las comunidades Jerónimas de Constantina, Jerónimas de Morón, Clarisas de Alcalá, Estepa, Marchena, Morón y Carmona, Dominicas de Bormujos, Mercedarias Descalzas de Marchena y de Osuna, Concepcionistas Franciscanas de Osuna y Carmelitas de Utrera.

35 conventos de clausura con 523 monjas están activos en la actualidad y los que exponen sus dulces en este evento aportan un total de 270 variedades, lo que supone más de 6.000 kilos de dulces. La posibilidad de agotar las existencias antes de la finalización del fin de semana es uno de los reclamos urgentes para que los interesados visiten el palacio medieval al que se accede por el apeadero del Patio de Banderas.

La exposición cuenta con un centenar de voluntarios repartidos por comunidades y conventos cuya labor es informar a las religiosas del resumen de la jornada. Una de las integrantes del comité organizador, Claudia Hernández, explica que "las monjas viven de su trabajo y de la limosna" por lo que con esta venta al público "ayudamos a las monjas de clausura a cubrir sus necesidades más básicas durante una temporada".

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