Un encuentro sin fronteras

  • Convivencia y ecumenismo en Amate para apoyar a las personas inmigrantes

Educar en la cultura, el diálogo, el respeto y la integración de todas las manifestaciones religiosas que coexisten en una misma ciudad. Porque en la variedad está la riqueza. Así reza la esencia del Movimiento Interreligioso de Sevilla, que ayer dio cita a casi un centenar de personas que participaron en el encuentro multicultural y espiritual que conmemoró el Día Internacional de las Migraciones. El lugar escogido para la oración fue la parroquia de Santa Teresa por albergar el barrio a varias comunidades de inmigrantes. "Debemos conocer para poder amar lo diferente, descubrir cómo viven otras culturas y ser conscientes de la riqueza espiritual y étnica que nos rodea en nuestra propia ciudad", explica uno de los responsables del Movimiento, Javier Fito.

Durante el curso, son varios los actos que se realizan siempre coincidiendo con días de conmemoración internacional. Por segundo año consecutivo, y en coordinación con la Delegación Diocesana de Migraciones, la parroquia de Santa Teresa abrió sus puertas para convertirse en espacio de diálogo y reflexión. La oración se dirigió a las personas inmigrantes y a la defensa de unas condiciones de trabajo dignas. "Debemos crear una conciencia colectiva en torno a temas sociales, como la dignidad del trabajo, que a todos nos afectan independientemente de la religión o espiritualidad que profesemos", asegura Esperanza Santos Alonso, coordinadora de las actividades de Brahma Kumaris en Sevilla.

A las 17:30 comenzó la oración de la mano del maestro hindú Juan Carlos Ramchandani. De padre indio y madre española, Carlos es ejemplo de la interculturalidad por la que apuesta. "En una misma familia pueden convivir diferentes creencias, ya que mis hermanos son cristianos como mi madre y yo soy hinduista como mi padre. En familia celebramos el diwali (celebración hindú similar a la Navidad cristiana) y, la noche del 24 de diciembre, también celebro el nacimiento de Jesús", añade. Lleva más de una década ejerciendo como sacerdote en Ceuta, donde reside junto a su mujer.

Durante la celebración se leen los textos sagrados de cada una de las religiones: el Bhagavad Gita del hinduismo, la Biblia cristiana, el Corán islámico, la Torá judaica, el Libro Tibetano de la Vida y la Muerte del budismo y el libro sagrado de la Fe Bahai. "Para esta ocasión, hemos escogido textos que reflexionen sobre la realidad de la persona inmigrante. Es una manera de reunirnos y compartir cómo cada espiritualidad afronta una misma problemática", asegura Javier Fito.

Enseñanzas sagradas que permitieron hacer partícipe a cada una de las personas que asistieron, fueran inmigrantes o no, de una misma realidad social. "Porque somos como un gran árbol con la misma semilla. No importa cómo llamemos a la semilla, porque los valores como el amor, la tolerancia y el respeto son compartidos", explica la coordinadora de Brahma Kumaris.

Fueron varias las nacionalidades que participaron del encuentro. Entre ellos, la comunidad de senegaleses que acudieron por primera vez. Su portavoz, Demba, mostró la necesidad de este tipo de encuentros para las comunidades de inmigrantes que viven en Sevilla. "Porque la diferencia es un modo más de aprender a convivir", añade Hamed, mediador social islámico.

La celebración contó con las actuaciones del cantautor argentino Jimmy, y el maestro de músicas sagradas y del mundo José Luis Colmenar, quien interpretó temas con diferentes instrumentos tradicionales.

La jornada culminó con la invitación de la comunidad musulmana en la mezquita del Parque Amate, donde se degustó té y pasteles de la tierra. Un viaje de lo espiritual hasta lo gastronómico.

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