Un escaparate a los deseos que se desvanecen

  • Tras su estreno en Madrid, la compañía sevillana La'Azotea presenta este fin de semana su obra 'Vecinos' en La Imperdible

Sólo dos actores en escena pero numerosos personajes a los que dar vida. Como ayuda, un sofá y algunas piezas sueltas de ropa. Éste era el mayor reto al que se enfrentaba Nacho León, el director de Vecinos, un montaje de la compañía sevillana La'Azotea, y aunque no era la primera vez que dirigía -pues, entre otras cosas, es unos de los fundadores de Noche de Repálagos- sí era la primera vez que lo hacía en largo formato. "Es muy fácil hacer un monigote y caer en los clichés de la pija o el publerino. Pero nosotros necesitábamos darle profundidad a cada uno de ellos, humanizarlos. Aunque algunos sean anecdóticos, otros comparten igual protagonismo con los personajes físicos", asegura León. Silvia y Jerónimo son esos personajes físicos a los que el director hace referencia, una joven pareja a la que sus vecinos les piden que se hagan cargo de cuidar su casa durante sus vacaciones. Una tarea a priori sencilla, pero que acabará por desmontar su relación y revelar las frustraciones y celos que escondía. La casa de sus vecinos no sólo da paso a un hogar ajeno, sino que también ofrece la posibilidad de visitar esa vida que les gustaría tener pero con la que tan sólo pueden soñar.

"Ante todo habla sobre la obsesión por el consumismo", explica Andrés Galán, coautor de la obra junto a Alejandro Brutón, para la que se basaron libremente en el relato homónimo del autor estadounidense Raymond Carver. El deseo de Silvia y Jerónimo por poseer sin límites contrasta con el contexto de crisis económica en el que viven, que hace imposible que se cumplan esas aspiraciones. Y aunque estas frustraciones se revelan en clave cómica, el autor quiso darle también un enfoque íntimo al texto. "Está escrita a modo de confesión, como si el escenario fuese un escaparate y los actores dos maniquíes que se dirigen a quienes miran por detrás del cristal. En esta situación de exposición absoluta, los personajes aprovechan para confesarse, para contar secretos íntimos de alcoba", señala Galán. "Los actores interpelan directamente al público haciendo que la audiencia se convierta también en cómplice de la historia", apunta León quien valora positivamente esa ruptura de la cuarta pared, pues considera que así es más fácil empatizar con los personajes. Sin embargo avisa de que no se abusa de esta fórmula, que aunque efectiva en un inicio podría llegar a resultar repetitiva: "Cuando voy al teatro y empiezan a subir gente al escenario lo paso mal, algo irónico siendo actor... Por eso hemos tratado de hacer que la gente esté cómoda en todo momento, empezar jugando mucho con el público e ir disminuyendo a medida que avanza la obra".

Tras estrenarse en Madrid y pasar todo un mes en la capital, Vecinos llega hoy al Teatro Duque-La Imperdible, donde permanecerá durante el fin de semana. La entradas se pueden adquirir en taquilla y en la web atapalo.com por 8 euros.

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