DAVid bustamante. cantante

"Me gusta hacer lo que siento sin que usen etiquetas"

  • El artista acaba de publicar 'Amor de los dos', un disco compuesto por boleros con el que se desmarca de sus anteriores trabajos

-En cuestiones del corazón, la balada y el bolero mandan. ¿ Le apetecía hacer un disco completo de este último género?

-Para mí era un reto porque son clásicos que han cantado grandes artistas. Por eso he ido a la raíz del bolero porque, al interpretarlo, cada cantante le ha ido dando su sello particular. De esa forma el bolero en sí se fue desvirtuando, por eso yo me fui directamente al autor, para poder construir mi propia versión del tema. Técnicamente es el trabajo que más me ha costado.

-El álbum se llama Amor de los dos, ¿es la música como las relaciones, algo de dos?

-Siempre. Tiene que ser una cosa de ida y vuelta para que funcione.

-¿Qué primó más a la hora de elegir los temas, que hubieran formado parte de su vida o que realmente le apeteciese cantarlos?

-He elegido los que no podían faltar. Pero hay muchos que se han quedado fuera, por eso lo ideal sería poder sacar una trilogía. En realidad este trabajo es un homenaje a México porque no sólo toco el bolero en sí, incluyo otros palos de este mismo género.

-Con tanto grande en el mundo del bolero, ¿no le impone respeto interpretarlos?

-Mucho, pero tengo mucha confianza en mí. Yo sabía hasta dónde podía llegar y aunque le tuviese mucho respeto al género, me podía más la ilusión. Ya llevo quince años en esto y era el momento idílico para hacerlo. Tengo vitalidad pero también madurez y vetas en el alma. Por eso puedo comprender las canciones y darles sentido a la hora de interpretarlas. Mis propias experiencias me hacen poder interpretar los boleros con total convicción.

-Entonces, se habrá enamorado o sufrido algún desamor con este género.

-Me he enamorado y he enamorado. Para mí ha sido un arma que me ha dado muchas alegrías a la orilla del mar en mi pueblo. Estas canciones son inmortales y yo creo que con este disco le acerco el mundo del bolero a una generación que se ha desvinculado de él.

-¿Ha sentado la cabeza y ahora prefiere los ritmos más pausados?

-En absoluto. Siempre he intentado hacer un poco de todo. Soy muy atrevido y me gusta hacer lo que siento sin que se usen etiquetas. Porque la música no es eso, es revolver a la gente. Mi público nunca sabe qué será lo que haré en el próximo trabajo.

-Empezó en el mundo de la música con tan sólo 19 años, ¿tuvo que crecer a marchas forzadas?

-A mí me tocó madurar mucho antes porque empecé a trabajar con 15 años. Con 19 era un chaval con ilusiones que se creía que sabía algo, pero lógicamente no era así. Yo tuve una mili que fue trabajar de albañil siendo un adolescente y algo de camino había recorrido. Pero eso no me evitó ningún palo.

-Dicen de usted que es como el Rey, muy campechano.

-(Risas) Es que yo no sé ser de otra manera, no tengo dobleces. Como me ves en televisión es como soy en casa porque considero que la naturalidad es clave. Cuando finges ser de una forma, la careta se cae pronto. Me gusta ser un payaso y que haya alegría a mi alrededor.

-Tiene una mujer maravillosa, ¿compiten para ver quién tiene más popularidad?

-Eso sería insano y un error. Nuestro secreto para que nos llevemos bien es dejar los egos en el felpudo y en casa ser simplemente papá y mamá.

-Los padres siempre quieren que sus hijos se sientan orgullosos de ellos pero en su caso debe ser más difícil. ¿Se siente presionado?

-Mi hija se siente orgullosa de mí porque yo le explico cómo he llegado hasta aquí. Le enseño que cuando uno se marca metas debe esforzarse mucho para conseguirlas. Quiero que vea que en esta vida nada es gratis y todo tiene su sacrificio.

-Estos días se ha hablado mucho de Operación Triunfo y de las relaciones entre los participantes, ¿no cree que tanto seguidores como medios hemos idealizado lo que fue el concurso y no pasamos página?

-Es normal porque fue una cosa muy grande. A veces, con la preocupación de que se valoren nuestras trayectorias profesionales, más allá de lo que duró en concurso, podemos sentirnos molestos si están todo el rato refiriéndose a nosotros como los triunfitos, porque al final se desvirtúa todo. Pero yo pongo a OT en un estandarte porque fue donde empecé y donde conseguí a quince hermanos. No nos vemos todo el tiempo, igual que nadie se ve todos los días con sus compañeros de universidad. Pero cuando te juntas te da mucha alegría.

-Siempre en el punto de mira por si gana dos gramos, pierde la tableta de chocolate o se cambia el corte de pelo. Tiene usted una dentadura ideal para marcarse un "dientes, dientes" al estilo Panota.

-No me preocupa nada lo que digan, por eso soy tan feliz. Me puede molestar si es una mentira o es para hacer daño.

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