La novela negra más acusadora

  • El periodista Quico Chirino presenta hoy a las 20:00 en la Casa de la Ciencia su primera novela, 'A la izquierda del Padre'

  • La trama se desarrolla en el Vacie de los años ochenta

El periodista Quico Chirino presenta su primera novela, 'A la izquierda del Padre' (Samarcanda). El periodista Quico Chirino presenta su primera novela, 'A la izquierda del Padre' (Samarcanda).

El periodista Quico Chirino presenta su primera novela, 'A la izquierda del Padre' (Samarcanda). / M. G.

El Vacie, 1988. Dos cadáveres aparecen chamuscados en una de las chabolas. La Policía intenta cerrar el suceso y evitar la mala imagen de la ciudad durante la organización de la Expo 92, un momento decisivo para Sevilla. Un periodista novato hurga en los hechos tras la pista de un bebé que desapareció de la chabola la misma noche. Así arranca A la izquierda del Padre, la primera novela del periodista Quico Chirino. Crónica social de la Sevilla de finales de los ochenta, la obra se presenta hoy a las 20:00 en la Casa de la Ciencia (Avenida de María Luisa, 8). En el acto estarán presentes el autor y la consejera de Igualdad, María José Sánchez Rubio.

Enmarcada dentro de la novela negra, la trama acerca al lector a los entornos sórdidos de los años ochenta, el mundo yonqui y los quinquis. Una crónica social documentada, con referencias históricas reales, que sirve de crítica desde el realismo más crudo, sin imágenes idealizadas. Por eso no se trata de una novela sobre el Vacie, ya que podría estar ambientada en cualquier otra zona de Andalucía con circunstancias similares. Más bien es un retrato antropológico en el que queda reflejada la brecha social existente en una misma ciudad. De su etapa como reportero, Chirino conoció el Vacie de primera mano, algo que le sirvió para darse cuenta de la contradicción entre dos mundos que coexisten pero no cohabitan. De ahí que la novela se convierta en una crítica a la situación de exclusión y olvido a los que están sometidos aquellos que viven en el poblado chabolista más antiguo de Europa. Todo ello escenificado en forma de metáfora identificada en el bebé que aparece en la primera escena rodeado de los cadáveres.

La trama se desarrolla a partir de la aparición de dos cadáveres en una chabola del VacieLa novela, además, se plantea como una reflexión sobre el periodismo

Como hicieran en su día películas como Grupo 7 o La Isla Mínima, A la izquierda del Padre es el retrato de un momento y un contexto social en el que nada se deja al azar. Chirino no busca la justificación del género policiaco de cualquier forma, sino que ahonda en la trama para ofrecer diferentes aristas. "De la novela policiaca me interesa aquella que tiene alma, que provoca y pega bocados; entiendo la novela como denuncia y, como periodista, no podía escribir 234 páginas sin llamar la atención, sin hacer una denuncia", asegura el periodista.

Además, en función de cómo se lea, la novela se plantea como una reflexión sobre el periodismo. "En ella digo muchas de las cosas que pienso, al igual que otras que también pasan por mi mente pero no puedo decir. Por eso utilizo a mis personajes para que las expresen. En la novela se observa cómo evoluciona una información, cuántos enfoques puede tener y cómo se administran los tiempos en función de los distintos intereses. A veces en el periodismo se pueden hacer más trampas que en una novela", apunta Quico Chirino.

Con un título que lleva a pensar en temas religiosos e incluso políticos (debido a su labor periodística), A la izquierda del Padre nada tiene que ver con lo que el lector espera, aunque el autor no desvele el porqué de su elección. Lo que sí se aprecia es que cada capítulo es una crónica en sí mismo, todos con principio y final. "Me gustan los textos cerrados, que no quepa una frase más sobre lo escrito", sentencia. Para lograrlo, el periodista ha recopilado mucha documentación y ha recurrido a hemerotecas y trabajo de campo. Así, los capítulos, además de tener principio y fin, cuentan con referencias fidedignas que dotan al relato de veracidad y credibilidad.

Con una literatura que podría enmarcarse dentro del género negro sevillano, A la izquierda del Padre supone también una llamada de atención. "Sevilla debe creerse a sus autores, promocionarlos y buscarles su espacio dentro del panorama cultural. Es una oportunidad para crear un gran festival", afirma el periodista.

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