El potaje de la preferia cumple la mayoría de edad

Un domingo de preferia como el de ayer, hace ya dieciocho años, al empresario Miguel Gallego, presidente de Migasa y por entonces vicepresidente del Real Club de Enganches de Andalucía, se le ocurrió proponer a jueces y trabajadores de la exhibición de enganches desplazarse hasta la Feria, a su caseta de Gitanillo de Triana, para comer juntos. Los comensales disfrutaron entonces de un suculento plato de potaje que se ha convertido en todo un referente de la preferia en Sevilla, que requiere cinco kilos de garbanzos y otros veinte de pringá, y que congrega cada año a unos doscientos invitados. Entre los de ayer se encontraban los empresarios Ángel Camacho, Antonio Martínez Buzo, José Luis Sánchez Domínguez, presidente de Sando, y Javier Soto, director territorial de Mapfre en Andalucía y Extremadura; Luis Yagüe Jimeno, Julio Cuesta, presidente de Fundación Cruzcampo; Jesús Borjabad, responsable jurídico de Ernst & Young en Sevilla; Enrique Carmona, la abogada de familia María Pérez Galván; las hermanas Tere y Loli Reina, el pintor Antonino Parrilla o el cantaor Nano de Jerez.

Miguel Gallego, el perfecto anfitrión junto a su esposa Rosa García Alonso, posee en la Hacienda de Orán (Utrera) una de las colecciones privadas de enganches más importantes de España. Como coleccionista, este año celebra una ordenanza municipal que, a su juicio, es todo un acierto: la posibilidad de sacar hasta tres carruajes con la misma matrícula: "Una medida", asegura, "que dará más belleza al real".

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