Ocho semanas contra la báscula

  • La Hispalense pone en marcha un estudio que combina dieta y ejercicio físico para combatir la obesidad

Investigadores de la Universidad de Sevilla han puesto en marcha el proyecto Ocho semanas, un objetivo, que consiste en un estudio controlado y aleatorio que combina dieta y ejercicio físico de alta intensidad orientados a la mejora de parámetros de riesgo cardiovascular, a la pérdida de peso y a la mejora de la condición física de participantes con sobrepeso u obesidad.

Este trabajo está desarrollado por el Grupo de Investigación Biofanex (Biological and Functional Analysis of Exercise), adscrito al departamento de Educación Física y Deporte de la Universidad de Sevilla, en colaboración con el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo y el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer).

Esta investigación parte de la necesidad de actuar ante lo que entidades como la Organización Mundial de la Salud han denominado la epidemia del siglo XXI. Tradicionalmente, dieta y ejercicio han sido los pilares en el tratamiento de la obesidad y las patologías asociadas a ella, sin embargo, sólo el 45% de los adultos españoles realizan ejercicio físico, siendo la falta de tiempo libre la razón principal de la insuficiente práctica deportiva, según señalan los investigadores.

Ante esto, los expertos han tratado de encontrar un estímulo para mejorar los parámetros de salud deteriorados en este grupo de población pero en un tiempo menor. Recientemente, el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) ha demostrado tener unos resultados muy notables tanto en sujetos sanos como con diferentes patologías; y, por otro lado, el entrenamiento vibratorio (WBV) ha reflejado igualmente ser efectivo como medio de recuperación y como estímulo para la mejora de la composición corporal. Sin embargo, ningún estudio previo ha combinado estos dos medios en el entrenamiento.

"El objetivo del presente estudio es evaluar el efecto de un HIIT combinado con una recuperación con vibraciones mecánicas sobre parámetros de riesgo cardiovascular, sobre la composición corporal, la calidad de vida y sobre la condición física de personas obesas o con sobrepeso", informa el investigador principal del proyecto, el profesor Borja Sañudo Corrales.

En el estudio han participado un total de 45 personas obesas o con sobrepeso, excluyendo a aquellas personas que padecían Diabetes tipo I o II, hipertensión grado 2 y 3 y pacientes con alteraciones ortopédicas o de otro tipo que pudieran interferir en la práctica segura del ejercicio físico, así como patologías cardiovasculares, renales o hepáticas graves. Una vez seleccionados, los pacientes fueron divididos de forma aleatoria en el mismo asesoramiento nutricional.

La dieta hipocalórica fue diseñada en base al gasto calórico total estimado de cada participante con una restricción de 500 Kcal /día (50% carbohidratos, 20% proteínas y 30% grasas). Para asegurar el correcto seguimiento de la misma, se animó a los participantes a realizar un diario dietético semanal.

Entre las variables analizadas destaca la calidad de vida, la determinación de parámetros de riesgo cardiovascular, la condición física, el perfil bioquímico y composición corporal.

Es el primer estudio que combina entrenamiento interválico de alta intensidad y recuperación por medio de vibraciones mecánicas con objeto de obtener posibles beneficios adicionales y aunque, aún se encuentra en fase experimental, Borja Sañudo asegura tener bastante confianza en la investigación.

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