Seis siglos de testimonio

  • Una exposición sobre el 625 aniversario de la Hermandad de los Negritos inaugura Círculo de Pasión

Hay veces que la historia sorprende con hechos como que en la Sevilla del comercio con las Indias, donde las mercancías también eran las personas, hubiera en la ciudad un lugar donde los negros fueran tratados como personas. El cardenal Gonzalo de Mena funda un hospital para ellos hace 625 años, en un arranque de solidaridad que con los ojos actuales puede ser normal, pero que entonces se tomó como una pequeña revolución. Algo que se refleja hasta en la serie La Peste, donde se incluye un capítulo sobre los esclavos, y escenas en las que se reproduce la cofradía de los Negros.

Y es que en una sociedad fuertemente jerarquizada, el hospital de los negros era un espacio en el que los esclavos y sus dueños tenían los mismos derechos y donde cuidar el cuerpo y el alma. Incluso, como señala Felipe Guerra, alcalde de la hermandad-en los Negritos el cargo de hermano mayor es para el arzobispo de Sevilla- es un lugar de refugio para otro de los segmentos de población peor tratados entonces: las mujeres. "En nuestros orígenes está el ocuparnos de las personas que están al margen de la sociedad. Por eso nace acogiendo a esclavos y es muy importante a lo largo de la historia de la corporación la presencia de la mujer, llegando incluso a tener insignias que las representaban".

Desde hoy hasta el 28 de enero, quienes se acerquen al Círculo Mercantil, en la calle Sierpes, podrán entender el revulsivo que supuso para la ciudad la fundación de la Hermandad de los Negritos en una época donde se menospreciaba al otro por ser distinto. La exposición que inaugura la programación de Círculo de Pasión es un diálogo en el que se muestra la historia de igualdad, dignidad, valentía y creencia que hay detrás de esta corporación del Jueves Santo.

Por esta razón la muestra va más allá del mundo de las cofradías, puesto que espera que el visitante, además de conocer cómo es la hermandad, descubra unos orígenes íntimamente relacionados con la institución hospitalaria que el cardenal Gonzalo de Mena creó para aquellos que estaban condenados a ser considerados como objetos de compraventa.

Por eso, además de los enseres y el palio recién restaurado por el IAPH, están expuestos documentos que atestiguan la antigüedad de la institución y su posición en la ciudad. De este modo, en uno de los legajos se puede leer cómo en el año 1729 aparece como la más cercana al cuerpo de San Fernando durante el traslado de los restos del rey hasta la catedral. En la misma vitrina, se puede apreciar que los Negritos aparece entre las más cercanas a la custodia (privilegio de las hermandades más antiguas) en un documento del arzobispado sobre el orden del cortejo en el Corpus de 1688.

En esta misma sala está la Cruz de las Toallas, que presidía el vía crucis hasta la Cruz del Campo. Según se dice, el templete fue construido por hermanos de la cofradía en torno al 1380. La cruz en la actualidad se utiliza para el Vía Crucis de la Pía Unión que cada año se realiza en la Casa de Pilatos. Más reciente (1993) es su título de franciscana y su vinculación con la Porciúncula.

El patio del Mercantil se convierte en una especie de transición entre los orígenes y la historia de la hermandad y la zona destinada a la renovación estética de los enseres de la hermandad. Aquí destaca el palio de la Virgen de los Ángeles, recientemente finalizado por el IAPH, la corona diseñada por Juan Miguel Sánchez, los respiraderos del paso de palio antiguo y otro del actual, diferentes sayas y la peana de la Virgen de los Ángeles.

Tanto en el patio, donde un audiovisual explica la historia de la corporación del Jueves Santo, como en la sala donde está el palio, hay reproducciones de fotografías que muestran la cofradía en la calle en los primeros años del siglo pasado. Como curiosidad, estos nazarenos aún no llevan el escapulario azul.

Pero no se trata sólo de una exposición, hay varios actos paralelos previstos como la conferencia en la que se detallará el proceso de restauración de la saya, manto y palio de la Virgen de los Ángeles por parte del IAPH (viernes 26 de enero a las 20:30) y el concierto de clausura a cargo de la Banda de Santa María de las Nieves de Olivares (28 de enero a las 12:30).

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