Un vergel singular en la Oliva

  • La Asociación de Amigos de los Jardines de la barriada ha creado un recorrido botánico por los puntos donde se enclavan especies arbóreas peculiares por su rareza, origen o peligro de extinción

93 especies de árboles, 48 especies de arbustos y cuatro especies de palmeras. Éste es el contenido botánico de la barriada Nuestra Señora de la Oliva. Un inventario realizado por la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva, entidad modelo por sus reivindicaciones medioambientales tanto en el barrio como en las distintas zonas verdes de la ciudad. De todas las especies, destacan en la Oliva aquellas consideradas singulares, bien por la amenaza latente de desaparecer que pesa sobre ellas bien por tratarse de arbustos o árboles de procedencia extranjera, en algunos casos ejemplares únicos. Es en estos arbóreos más peculiares en los que se centra el recién creado recorrido botánico por la barriada, que invita a aproximarse a estas especies y su origen.

Desde la asociación se pretende lograr que estos árboles reciban la protección que merecen a través de las leyes y también que se promueva el turismo ecológico a través de un itinerario botánico que comprenda los árboles singulares de nuestra ciudad. Los criterios que los Amigos de los Jardines de la Oliva han seguido para catalogar un árbol como singular son: que destaque por su longevidad, historia, porte o tamaño excepcional; que posea un alto valor paisajístico por su situación inusual o por el entorno donde se encuentra, y por su rareza u origen exótico.

En el blog de la asociación puede descargarse la información de cada uno de los árboles o arbustos, en total una decena, pertenecientes al recorrido botánico.

De sugerente nombre, el árbol del amor de flores blancas (cercis siliquastrum L. var. alba Weston) se ubica detrás del bloque 36 -conviene recordar que en la Oliva la mayoría de sus calles no poseen el nomenclátor y sus vías se distinguen por el número de sus bloques de pisos-. Plantado el día 1 de marzo de 1990 por Juan Tejera y Jacinto Martínez, es el único ejemplar en la ciudad del que se tiene constancia desde la asociación. Pertenece a la familia de las leguminosas y su origen se ubica en la cuenca mediterránea y la costa asiática.

Detrás de los bloques 48-49, en la zona de aparcamientos, se encuentra el quejigo (quercus faginea lam). De la familia de las fagáceas, es característico del sur de la Península Ibérica, aunque éste de la Oliva está catalogado como el único ejemplar en Sevilla capital y fue plantado el día 24 de diciembre de 1991 por Paco Rodríguez y Jacinto Martínez.

Aunque la tara de Bolivia -(Caesalpinia spinosa (Molina) Kuntze)- es originaria de Perú, se encuentra muy distribuida por los países de su entorno (Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador; este último país donó varios ejemplares para el Jardín Americano de la Expo 92). En este itinerario botánico se encuentra en el jardín lateral del bloque 24. Desde la asociación cuentan cómo la primera vez que vieron una tara de Bolivia fue en el año 1986, en los jardines del palacio de la Duquesa de Medina Sidonia en Sanlúcar de Barrameda. "Entonces solicitamos que se nos permitiera recolectar semillas de este árbol, lo cual amablemente se nos concedió. Tuvimos suerte, pues germinaron todas, y pasados dos años, el día 1 de mayo de 1988, plantamos un ejemplar en la barriada Nuestra Señora de la Oliva".

El día 8 de diciembre de 2007 la asociación plantó una acacia lofanta -albizia lophantha (Willd.) Benth. (Sinónimo actual: paraserianthes lophantha)- en el jardín lateral del bloque 101. De origen australiano, se plantó el 8 de diciembre de 2007 en el jardín lateral del bloque 101.

La tevetia amarilla -thevetia peruviana (Pers.) K. Shum- fue plantada el 19 de junio de 1993, Día del Barrio, en el jardín lateral del bloque 34. En los jardines de los Reales Alcázares se encuentran los ejemplares más antiguos, pero también los hay en el Jardín Americano, fruto de la contribución que realizó Colombia para el Programa Raíces enviando unos plantones de esta especie que llegaron al vivero de la Expo 92 el día 15 de marzo de 1987.

Originario del sureste de China, aunque se haya naturalizado muy bien a los países de la cuenca mediterránea, el azufaifo (ziziphus jujuba Mill) es una ramanácea, ubicada en el lateral del bloque 34, plantada el día 10 de junio de 1995 con motivo del Día del Barrio, que fue donada por el vecino Rafael Salas. También hay otro ejemplar en la ronda del Tamarguillo, a la altura de los bloques de Híspalis.

Frente al bloque 122 se halla el palo borracho (chorisia speciosa A. St. Hill). Esta bombácea es originaria de la Cuenca del Plata, que comprende parte de Brasil meridional, el noreste de Argentina, Paraguay y los bosques cálidos y secos del río Pilcomayo en Bolivia, donde se le conoce como "toborochi". El 8 de diciembre de 1990 se planto aquí, aunque los ejemplares más antiguos se encuentran en los jardines de los Reales Alcázares, donde fueron plantados por el año 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana.

Alicia Castro plantó el día 6 de junio de 2012 el ejemplar de guayabo (psidium guajava L.) que se ubica en el jardín del bloque 7. Esta mirtácea, originaria de Mesoamérica, se ha extendido desde México al norte de Argentina.

A principios de los 80 fue plantado el traje blanco (tamarix africana poir) en los bloques Giralda Sur. Se trata de una tamaricácea propia de la cuenca del Mediterráneo occidental.

La historia de la casia de los Buenos Aires o sen del campo -Senna corymbosa (Lam.) H.S. Irwin & Barneby- se remonta al 16 de diciembre de 1995, cuando fue plantado por Carmen Rodríguez. Unos vándalos lo secaron y su marido Anselmo plantó otro en su lugar el día 10 de septiembre de 2013. Originario de la cuenca del río Uruguay, se extiende asilvestrada hasta el Río de la Plata.

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