Un viaje en el tiempo al Parque de María Luisa

  • Espiral Patrimonio organiza una ruta nocturna ambientada en la Epoxisición Iberoamericana celebrada en 1929

El pasado abril se cumplieron cien años desde que se inauguró el Parque de María Luisa. Sin embargo, no todo el mundo sabe que la existencia de esta zona verde tal y como es en la actualidad se debe a que fue elegida como recinto para la Exposición Iberoamericana de 1929. Para difundir la historia de la muestra, Espiral Patrimonio pone en marcha a partir de esta noche la ruta nocturna Una noche en la Exposición, ambintada en el día de su inauguración.

"Muchos sevillanos van al parque o a la Plaza de España y no saben por qué están aquí", cuenta Rafael Díaz, diseñador y guía de la iniciativa, que recibe a los visitantes frente a la fuente de la Hispanidad, en la Glorieta de San Diego, que hace 85 años era la entrada al recinto de la exhibición. Allí, reparte entre el público un sombrerero, varias cartas y un periódico, que representan a personajes que vivieron o fueron relevantes durante la Exposición de 1929.

Estos elementos permiten que la ruta tenga carácter interactivo: "El público lleva los objetos y lee la historia de las personas que acudieron a la inaguración", explica Díaz. Uno de ellos es Aníbal González, el arquitecto de la Plaza de España. Este enorme espacio semielíptico es uno de los enclaves principales de la visita. "Existe una leyenda urbana que cuenta que el edificio iba a ser circular, pero nunca fue diseñado así", cuenta el guía, que también desgrana el proceso de construcción y la evolución del que fuera pabellón de España en la exhibición de 1929.

Otra particularidad de la ruta es su nocturnidad. "La gente, por desconocimiento o inseguridad, no va al parque de noche", afirma Rafael Díaz. Sobre las diez y media de la noche, el público puede ver los edificios iluminados y conocer las farolas diseñadas para la muestra iberoamericana. Según narra el encargado de la ruta, la iluminación es un factor importante de la visita: "La luz eléctrica era novedad en 1929 y fue una de las grandes atracciones de la exposición".

Después, el público se adentra en el parque, diseñado por Jean Claude Nicolas Forestier a partir de los jardines del palacio de los Montpensier, y llega a la Plaza de América, donde finaliza el recorrido. En este espacio, flanqueado por los museos Arqueológico y de Artes y Costumbres Populares, también obra de Aníbal González, conocen la historia del enclave.

La mayoría de los lugares que se visitan en la ruta, que también se celebrará el 24 y el 31 de mayo, han sufrido históricamente mucho vandalismo. Por este motivo, la ruta promovida por Espiral pretende crear conciencias en la población. Rafael Díaz lo razona: "El público tiene que conocer el patrimonio vegetal y monumental que ha heredado, para que, de esta manera, pueda conservarse mejor".

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