Qué le está pasando al 90 60 90

Agárrense que llegan curvas

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Agárrense que llegan curvas

¿Qué le está pasando al 90-60-90? Las medidas perfectas están bajando poco a poco del pedestal en el que han estado en las últimas décadas y, de un tiempo a esta parte, cada vez son más las voces que reclaman un sitio para la mujer real en el mundo de la moda.

Un estudio ha revelado recientemente que en España la talla más vendida es la 44, una obviedad que se repite en gran parte de los países civilizados y que viene a demostrar que la moda XXS está pensada sólo para una minoría. En los últimos meses son muchos los que se están sumando a la revolución silenciosa de las curvas, aunque de todos, la adhesión que más llama la atención es la de Mattel. Barbie, su muñeca preferida (seguramente la que más y mejor ha representado a la mujer de líneas perfectas en las cuatros últimas décadas) ha subido unos cuantos kilitos en su última colección, quizá para demostrar que la 'mujer 10' no tiene que encajar en ninguna talla ni tener unas medidas preestablecidas para ser bella.

"Este cuerpo está hecho de glamour" se puede leer en una de las fotografías realizadas por Cass Bird para la firma británica Lane Bryant y en la que aparece una modelo de tallas grandes tumbada en el suelo y con las piernas cruzadas de forma sensual luciendo una falda plisada y una chaqueta negra y mostrando su lencería y sus curvas. Si algo se ha propuesto esta firma es cambiar la forma en la que la sociedad entiende la belleza corporal y reivindicar que no sólo las mujeres que lucen la talla S pueden tener confianza en sí misma y sentirse sexy. Una de las modelos que más abanderan esta lucha es la británica Ashley Graham, que considera que la de Lane Bryany es una buena plataforma para que cada mujer declare lo que su cuerpo es capaz de hacer. Considera que tiene un "cuerpo activista" para redefinir el concepto que la sociedad tiene de la belleza y lograr de esta forma que los medios dejen de reflejar a las mujeres de tallas grandes como personas infelices, que proyectan baja autoestima o que suelen soñar con una vida diferente.

En esta revolución, Ashley ha ganado una batalla que hasta ahora muchos consideraban un imposible: ha conseguido ser portada de la edición swimsuit de Sport Ilustrated, una revista que desde 1964 siempre ha reservado esta edición especial para cuerpos esculturales posando en ropa de baño. Irina Shayk o Kate Upton han protagonizado algunas de las portadas más sensuales y comentadas en los últimos años. Pero esta vez la publicación ha dado un giro a su estilo, siguiendo la línea que ha marcado este año el mítico Calendario Pirelli, que cambió los cuerpos de infarto por los de las mujeres reales. En esta ocasión la portada del Sport Illustrated está protagonizada por Ashley Graham, Philomena Kwao y Nicola Griffin. Ninguna de ellas es capaz de enfundarse en una talla 36 pero lucen sus curvas con la misma sensualidad que las chicas de años anteriores.

En este caso, además, se reivindica la belleza de la madurez, ya que Nicola Griffin tiene 56 años (es la mujer de más edad que ha posado para la publicación). Aunque en un principio se mostró reacia a participar, finalmente aceptó el reto simplemente para transmitir a las demás mujeres el amor que siente por su cuerpo. Con estos ejemplos queda claro que al 90-60-90 cada vez le queda menos tiempo para seguir siendo el espejo en el que se mira el mundo de la moda y la belleza femenina.

Artículo publicado por I. B. en los diarios del Grupo Joly

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