La etapa más prolífica del modisto

Balenciaga

Javier González de Durana, director del Museo Balenciaga de Getaria, examina una de las 82 piezas que el Gobierno Vasco ha cedido al museo. EFE/Javier Etxezarreta Javier González de Durana, director del Museo Balenciaga  de Getaria, examina una de las 82 piezas que el Gobierno Vasco ha cedido al museo. EFE/Javier Etxezarreta

Javier González de Durana, director del Museo Balenciaga de Getaria, examina una de las 82 piezas que el Gobierno Vasco ha cedido al museo. EFE/Javier Etxezarreta

Una decena de abrigos, una treintena de conjuntos de día, cinco vestidos de cóctel, diez vestidos de noche, nueve blusas, cuatro chaquetas, boleros y capas conforman esta colección, adquirida en 1988 por el Ejecutivo vasco a Ramón Esparza, hombre de confianza del famoso diseñador y uno de sus herederos.

El director del museo, Javier González de Durana, ha informado de que se trata de una cesión por seis años, que será prorrogable. Las piezas son creaciones de esas tres décadas, en las que Balenciaga "exploró" innovaciones tanto en la forma, los tejidos y la volumetría.

Ha destacado que la "singularidad" de que no fueran adquiridos por ninguna clienta ha favorecido su estado de conservación, que es "perfecto" y no requerirá ningún tipo de restauración. No hay en esta colección vestidos de novia -el museo posee, entre otros, el que Balenciaga confeccionó para la reina Fabiola de Bélgica- pero sí algunas joyas, como un vestido de noche de 1962 bordado con piedras y lentejuelas esmeralda y topacio.

Un vestido de cóctel en crepé negro con un tirante para el hombro izquierdo, de 1967, es otra de las piezas propiedad del Gobierno Vasco que se ha sumado a los fondos del Museo, compuesto por más de 1.300 creaciones. Algunos de estos nuevos "balenciagas" han formado parte de exposiciones, como las del Palacio de Bellas Artes de Madrid de 1974, el Palacio Miramar de San Sebastián en 1987, el Museo de Bellas Artes de Bilbao de 2010 y la del Young Fine Arts Museum de San Francisco en 2011.

El Museo Balenciaga los irá mostrando por partes en sucesivas renovaciones, en función "del discurso" de cada exposición, ha señalado González de Durana, que ha precisado que los primeros se mostrarán al público en mayo. "La entrega del Gobierno Vasco es un regalo excelente. Estos vestidos cubren algunas de las carencias que tenía el museo", ha asegurado.

Ha dicho que, además, algunos son "muy hermosos" y "difíciles" de encontrar en el mercado y, en caso de que pudieran comprarse, sería complicado adquirirlos "en estos tiempos de estrecheces".

De esta forma, finaliza el azaroso periplo de una colección que ya estuvo en manos de la Fundación Balenciaga, pero que le fue retirada como consecuencia en las irregularidades descubiertas en su gestión. Desde 2009 han estado depositadas en el Museo Bellas Artes de Bilbao, que organizó una exposición dedicada al modisto en 2010, y ahora han regresado "al lugar en el que tienen que estar", ha destacado Rivera.

Las piezas, que han sido tasadas en 380.000 euros, han sido también inventariadas de acuerdo con criterios "rigurosos", ya que los listados anteriores "no eran fiables", ha señalado Durana.

De hecho, según ha señalado Rivera, hace unos tres años constataron que los inventarios que estaban manejando no coincidían con el número y características de las piezas y, ante la imposibilidad de resolver esta cuestión, se hizo un documento "con las que había en aquel instante". Ahora, según ha subrayado Ikerne Badiola, se ha dado "carpetazo definitivo a un episodio desgraciado que empeñó los orígenes del museo".

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