Plumas y tintes orientales para la mujer flamenca

Berto Ganfornina

Imágenes: M. J. López Imágenes: M. J. López

Imágenes: M. J. López

El gallo, ese animal que cuando el alba empieza a rayar hace acopio de sus dotes de soprano, despliega todo su plumaje y empieza a cacarear para que todos sepan que ha llegado un nuevo día. A pesar de lo estruendoso de su soniquete, resulta todo un espectáculo por la majestuosidad con la que se arranca a entonar y por el contoneo de las líneas curvas que delimitan su plumeada figura. Eso lo supo captar a la perfección Berto Ganfornina, un joven diseñador de Lora del Río que presentó en We Love Flamenco su colección de trajes de flamenca Cuando canta el gallo.

Compuesta por seis vestidos, cada uno con el nombre de un tipo de gallo, la colección fusiona la pose elegante de este animal con influencias asiáticas. Para Ganfornina el gallo es un ave que, en las hechuras, se asemeja mucho a la mujer. Sus curvas, su forma de moverse y su garbo y tronío son reflejos de lo que para él es una mujer flamenca. De ahí que tomara prestada la figura del gallo para dar forma a sus diseños.

Pero este diseñador novel, que comenzó su formación en 2009, fue un paso más allá al aunar la premisa andaluza, que permite hacer del vestido de flamenca un traje regional capaz de adaptarse a las nuevas tendencias, con colores y tendencias asiáticas. Esto puede observarse en las mangas, en las que los volantes al uso desaparecen, al igual que en los cortes y los complementos. Esto se aprecia a la perfección en el modelo escogido para presentar la colección. Bajo el nombre de Shamo belga, este traje se compone por una torerita cuyas mangas emulan el plumaje del gallo, y una falda. El toque oriental lo pone el sombrero, que sustituye a la tradicional flor. Pero, el preferido de Berto Ganfornina, de nombre Gallo, es el que mejor capta la esencia. Se trata de una bata de cola en tonos rojos, con mangas de corte asiático y amplísimo escote en la espalda. Sobre la cabeza de la modelo una fila de flores rojas a modo de cresta de gallo.

Con una mujer actual, cosmopolita y amante de la moda como punto de referencia, este loreño ya ha diseñado trajes de flamenca con anterioridad, al igual que trajes de fiesta. Aunque le gustaría ir un paso más allá en el mundo de la moda y atreverse con las tendencias nupciales.

Para él lo más importante es ofrecer algo diferente y novedoso que se convierta en su sello, por eso haber participado en esta edición de We Love Flamenco ha sido una experiencia positiva para él. "En este certamen coincides con diseñadores jóvenes que innovan en el sector, algo que resulta enriquecedor", asegura Ganfornina. De ahí que ya esté pensando en participar en la próxima edición, pero ya no como diseñador novel.

Una foto publicada por Berto Ganfornina (@bertoganfornina) el

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Pilar Larrrondo

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