Entrevista a

Enrique Loewe

Uno de los modelos de la exitosa firma. Uno de los modelos de la exitosa firma.

Uno de los modelos de la exitosa firma.

"Los dos últimos ejercicios no han sido malos en absoluto. Pero es que Loewe tiene la suerte de ser una multinacional y de hacer el ochenta por ciento de sus ventas fuera de España", ha asegurado en una entrevista Enrique Loewe.

A Enrique Loewe Lynch no le gusta mucho que se diga que Loewe es un "símbolo de lujo", porque para él la firma, creada en 1892 por un artesano alemán que se instaló en Madrid e inauguró lo que se ha convertido en una de las primeras firmas mundiales de artículos de piel, representa más bien "la búsqueda de la belleza, de la calidad, del diseño" y "el respeto por las cosas bien acabadas".

En esa búsqueda, Loewe ha tenido siempre un aliado silencioso y fundamental, los artesanos de Ubrique, una localidad de la sierra de Cádiz cuya vinculación con la piel se remonta a la época romana (se han encontrado restos en el asentamiento de Ocurris, a las afueras de esta población).

"No se puede pasar por alto a Ubrique en la historia de Loewe", asegura Enrique Loewe, que ha inaugurado en esta localidad la primera edición de un Máster en Diseño en Piel, que se desarrollará en la Fundación Movex Centro Tecnológico de la Piel de Andalucía, ubicado en la localidad, organizado por la Fundación Loewe y el Centro Superior de Moda de la Universidad Politécnica de Madrid.

Veinte alumnos de distintos lugares de España se sumergirán durante tres meses en el mundo de los secretos de la piel de la mano de experimentados artesanos de la localidad y de diseñadores como Stuart Vevers, Nicolás Vaudelet y José Castro, en un curso dirigido por Enrique Loewe Lynch y Juan Carlos Santos Capa, con el objetivo de alentar vocaciones españolas en el ámbito del diseño de bolsos.

Enrique Loewe ha ofrecido a los alumnos la lección inaugural de este máster, en la que, para empezar, les ha invitado a "detener el tiempo" para lanzarse, sin escatimar esfuerzos, a vivir "una aventura apasionante", la de respirar la tradición del trabajo artesanal que se vive en este pueblo.

"El trabajo artesanal es el alma de Loewe. Siempre hemos querido ser, y lo hemos conseguido, una criatura artesanal. Sin las manos de los artesanos, no hay Loewe que valga", explica el directivo.

La primera edición de este máster pretende disfrutar de "la ingenuidad y la ternura" de toda primera vez, "pasito a pasito". De sus resultados dependerá que sea "una maravillosa rutina" que haga de Ubrique "un sitio único por la acumulación de saber" en marroquinería, en una suerte de "universidad de la piel" en la que, tal vez, más adelante los diseñadores de Loewe se conviertan en profesores de lujo.

Sería un espaldarazo para una localidad, que se define como "la cuna de la piel", en la que conviven más de doscientas empresas dedicadas al sector y cuya calidad de producción, apoyada por las inversiones que en los últimos años se han realizado para reforzar su nivel de tecnología, ha servido para ser elegidas por firmas tan exclusivas como Dior, Cartier o Chanel, además de Loewe.

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