Primer día de SIMOF 2016

Goya abre SIMOF 2016

Imágenes: Belén Vargas Imágenes: Belén Vargas

Imágenes: Belén Vargas

La XXII edición del Salón Internacional de la Moda Flamenca ha arrancado “con algo diferente pero con los mismos elementos de siempre”, de la mano de Lina; rompedora, señorial y atrevida. Su colección Miradas trajo aires goyescos a la pasarela flamenca, bajo los conceptos de equilibrio, contraste e identidad. Su propuesta para esta feria de abril se compone de escotes rectos casi inexistentes y pureza en los patrones. Lina homenajea al pintor español Francisco de Goya con flamencas guapas y majas, como las damas del siglo de la ilustración. Vuelven los bordados, los encajes de guipur, las hombreras con flecos, las mangas con volantes y en lugar de flores en la cabeza lazos tornasolados. Elegancia y feminidad a toda costa gracias a trajes que consiguen el movimiento perfecto con sus inconfundibles enaguas de organdí.

La segunda parte de la tarde se vistió de ecuestre e inspiración inglesa con la colección Save the Queen de Aldebarán. Esta diseñadora cordobesa busca en el origen de la amazona actual la confección de estilo sport country atemporal. Seguidamente Pilar Vera repasó las diferentes épocas del vestir flamenco. Trasladó la pasarela SIMOF a los cafés cantantes y tablaos con trajes favorecedores, flamencos, llenos de lunares grandes en contraposición con años anteriores. Diferentes texturas y colores desde el algodón al satén.

Amparo Pardal se ha inspirado en el estilo y los detalles del Art Nouveau de finales del siglo XIX. Con su colección Alma Nouveau los asistentes también miraron al pasado gracias a sus vestidos llenos de ornamentación sobre formas sinuosas, femeninas y delicadas.

Por su parte Álex de la Huerta sorprendió con su colección La caza de brujas, con una flamenca atrevida, trasgresora y segura de sí misma. Se apreció su patronaje avanzado formado por escotes a la caja, mangas largas sin volantes, chaquetas americanas y volantes que emergen etéreos y volátiles. En cuanto a los colores, predominio del negro riguroso, azul de noche y verde inglés.

La versión de Manuela de Pedro Béjar nace de la inspiración materna y una línea retro. Todo surge a partir del blanco y el negro como en las fotografías de los años sesenta, recreando los volantes de la época. Flamencas que no temen el volumen, la subida del talle a la cintura, el punto álgido del folclore andaluz. Béjar viste a flamencas para toda la primavera: La Feria, el camino del Rocío y cualquier fiesta regional. El desfile terminó con una sonora y merecida ovación de los asistentes.

El cierre de la primera jornada de SIMOF lo protagonizó la diseñadora sevillana Patricia Bazarot, con Mujer de las mil batallas, inspirada en las vivencias de personas muy cercanas a ella. Positividad, alegría, ganas de vivir y emociones de superación. Líneas y cortes con grandes dosis de imaginación que realzan y estilizan. De nuevo vimos volúmenes en las faldas, seña de identidad de esta temporada flamenca; mangas infinitas y diversidad de escotes. En este caso las espaldas robaban el protagonismo al resto del vestido, sello de esta diseñadora.

Laura Liñán

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