Jornadas de mujeres emprendedoras en la Fundación Cruzcampo

Mujeres valientes, un tributo a las emprendedoras

María José Andrade, Celia Domínguez y Ana Carrau. / VÍCTOR RODRÍGUEZ María José Andrade, Celia Domínguez y Ana Carrau. / VÍCTOR RODRÍGUEZ

María José Andrade, Celia Domínguez y Ana Carrau. / VÍCTOR RODRÍGUEZ

María José Andrade, de Mujeres Valientes, y Celia Domínguez y Ana Carrau, de Inspiradas, la primera de Sevilla, las otras dos desde Valencia, dieron la bienvenida en la Fundación Cruzcampo a las participantes en Juntas, una jornada dirigida a la mujer emprendedora y empresaria.

Mujeres Valientes. Carmen Castilla, secretaria general de la UGT de Andalucía, cogió el guante de ese epíteto. "Soy hija de una mujer muy valiente", dijo en su intervención, titulada Mujer, igualdad y nuevos modelos de empleo. Una mujer que enviudó demasiado pronto. "Mi padre no conoció la Constitución, murió el 20 de mayo de 1978".

"Nos daban seis meses de vida", dijo de los agoreros que pronosticaban un breve mandato al frente del sindicato. Ahora con el respaldo de que Comisiones Obreras en Andalucía también eligió a otra mujer, de Écija como Carmen Castilla. Las dos torres.

Julio Cuesta, como anfitrión de la Fundación Cruzcampo, no se limitó al protocolo. "Las ideas no son para ser rentables o hacer negocio, sino porque aportan riqueza y grandeza a la humanidad. La empresa no está para ganar dinero, sino para generar recursos". Como contrapunto a esa humanidad, la propia Carmen Castilla diría que la crisis fue el resultado "de un año de lujuria económica" para la que el Gobierno encontró una receta "más que económica, ideológica que tiene que ver con la mujer".

Las organizadoras de la jornada animan a las mujeres "a posicionarnos y prepararnos para una transformación en la que el poder femenino ya está teniendo un impacto en la sociedad y en las nuevas maneras de hacer y crear empresa".

Una de las nuevas maneras de hacer empresa es la responsabilidad social corporativa, de la que habló Clara Camúñez, empresaria y presidenta de la Asociación ADE (Avance, Desarrollo y Empleo). Esta asociación trabaja en un barrio periférico de Sevilla. Rosa Melero, de la Universidad Loyola Andalucía, habló del diseño de la educación para formar líderes en femenino. "La oportunidad de optar a puestos de responsabilidad exige la máxima preparación y experiencia".

Sindicalistas y empresarias en el mismo acto. Carmen Castilla procede del mundo de la enfermería, que dice que está muy feminizado "pero hay pocas mujeres en los cargos". Habló de la conciliación de trabajo y maternidad y se refirió a una "reivindicación histórica, el permiso de paternidad".

Se asocia a la mujer con el trabajo doméstico. Por inercia, una tarea que no está remunerada y cuando lo está es en unas condiciones muy precarias. La sindicalista habló de un colectivo, las camareras de pisos, cuya situación -"les pagan la hora a un euro y medio"- consideró rayana en la esclavitud. Dos cifras: el 75% de los contratos parciales se los hacen a las mujeres; y la brecha salarial respecto al hombre es de un 24%. "En una vida laboral de 35 años cobrará 200.000 euros menos".

Manuel Bellido habló de la visibilidad de la mujer en los medios y de las nuevas formas de comunicar. Cerró Ana Llopis, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias Hispalenses.

Paco Correal

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