Mano de hombre en la moda que viene

Visión de hombre para la moda femenina

New look de Dior de 1947. New look de Dior de 1947.

New look de Dior de 1947.

La gran mayoría son ellos, en masculino, quienes siempre han manejado, creado e impulsado los caprichos femeninos de la moda. La mano del hombre es la que está detrás de los diseños más famosos que han marcado un antes y un después en el universo estético.

Fue Charles Frederick Worth, un inglés afincado en París el que empezó un negocio que ha generado millones de ganancias a lo largo de la Historia. Se le conoce como el padre de la Alta Costura. No es que no existiera la moda antes que él, sino que fue él quién se erigió como promotor del buen gusto y dictaba los consejos a las damas de alta sociedad. Cambió la figura habitual de la crinolina del siglo XIX hacia la del polisón, con el volumen atrás. Y empezó a firmar sus diseños con etiquetas.

Muchos diseñadores siguieron sus pasos. En la década de los 20 del siglo pasado surgió un nombre al que se le debe la evolución de la estética del cuerpo de la mujer que marcaría todo el siglo XX. Paul Poiret se auto denominaba King of Fashion, y fue él junto a (su enemiga) Gabrielle Chanel quién liberó la figura femenina del corsé. Con sus diseños con colores llamativos, tejidos diferentes y estampados orientales estuvo estrechamente relacionado con el mundo del arte. Además de moda, vendía muebles, perfumes complementos y un estilo de vida basado en su propia visión.

Dior y Balenciaga, dos visiones contrapuestas que fueron capaces de realizar las mejores creaciones. Los años 50 en París fueron la eclosión del diseño y la etapa de Oro de la Alta Costura. Dior apareció después de la II Guerra Mundial, con el ánimo de revolucionar e infundir espíritu positivo en los franceses. La cintura, el centro de todas las cosas. La mujer, una flor, bella, delicada y opulenta. La feminidad era la marca de la casa.

Cristóbal Balenciaga es, en opinión de los más expertos, uno de los mejores artistas de la moda. Su visión estética y manejo de la técnica le dieron el sobrenombre de arquitecto de la moda y "el maestro de todos nosotros", según Dior. Se enamoró de un concepto de mujer intelectual, libre e independiente que trasladó a sus diseños, que para comprenderlos, tienen que ser vistos de perfil. Es el modisto más importante que ha dado España y en palabras de Chanel, "un gran couturier". De sus discípulos salieron nombre muy conocidos entre los que destaca Yves Saint Laurent. También defiende el concepto de mujer de Balenciaga pero con una mirada más transgresora. Afirmaba que no hay nada más femenino que una mujer con traje de chaqueta. Bajó a la calle la alta costura y otorgó empoderamiento al armario femenino.

El último emperador, según él mismo, es Valentino. Telas vaporosas, diseños románticos y lugares decadentes... El italiano continuó la tradición de la alta costura combinando modernidad para obtener como resultado algo diferente a lo acostumbrado y sorprender. Porque, el principal sentimiento de estos diseñadores, todos hombres, es auténtica admiración hacia la belleza de la mujer y la feminidad.

Carmen Juárez

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