La diseñadora de Sexo en NY dice adiós

El estilo de Carrie Bradshaw se queda 'huérfano'

El estilo de Carrie Bradshaw se queda 'huérfano' El estilo de Carrie Bradshaw se queda 'huérfano'

El estilo de Carrie Bradshaw se queda 'huérfano'

Fin del negocio, del negocio de Patricia Field. La diseñadora de la mítica serie Sexo en Nueva York pone fin a la andadura de su tienda después de medio siglo, y lo ha hecho prácticamente coincidiendo con su 75 cumpleaños. La creadora del idolatrado estilo de Carrie Bradshaw y sus amigas quiere cuidarse, dedicar tiempo a su salud y, como buenamente dicen, una retirada a tiempo siempre es un acierto.

La legendaria boutique de Manhattan de la diseñadora es un lugar de culto para fashionistas de todo el mundo; ya lo era antes de Sexo en Nueva York -la ficción basada en el libro del mismo nombre escrito por Candace Bushnell, emitida desde 1998 hasta el 2004 y en la que se cuenta las vidas y amoríos de cuatro mujeres treinteañeras, Carrie, Charlotte y Miranda y Samantha- cuando Beyoncé, en sus años de Destiny's Child, acudía con su madre a comprarse trapitos. Pero no es la única estrella que se paseaba entre sus burros de ropa y probadores, Field suele vestir a Miley Cyrus, Kelly Osborne, Anne Hathaway, Avril Lavigne o Caitlyn Jenner, entre otras muchas. También a mujeres de la alta sociedad estadounidense. "Sé que mis clientes estarán tristes, porque entran y me dicen que en todo el mundo no hay una tienda como ésta", ha comentado la creadora en una entrevista al New York Daily News. A lo que ha añadido: "Pero tengo que cuidarme y prestar atención a mi salud".

En 1966, la diseñadora, famosa por su estilo alocado y colorido, fundó su primer negocio y tras dos mudanzas acabó en su emplazamiento definitivo en Bowery, rodeada de antiquísimas tiendas de equipamiento para restaurantes y bares. Enfrente, en diagonal, tiene su local el diseñador John Varvatos, en el mismo edificio en el que con el legendario club 'CBGB' se produjo la invención del punk. Field ha sido testigo de todo aquello. "Me divertí mucho con todo, pero estoy cansada. Mi negocio se ha vuelto tan grande. Quiero volver a tener vida social e ir a nadar todos los días", explica.

Fue a través de su famosa clienta y amiga Sarah Jessica Parker por quien Field recibió el encargo que la haría famosa en todo el mundo, ésta le propuso hacer el vestuario para la en ese momento desconocida serie Sex and the City. La veterana diseñadora convirtió a Parker, en su papel de Carrie Bradshaw, en un icono de la moda, hizo famosos en todo el mundo a diseñadores como Óscar de la Renta y Manolo Blahnik y coronó su trabajo con numerosos premios como los Emmy. Más adelante fue la encargada del vestuario de otras series y películas y fue nominada al Oscar por su trabajo en El diablo viste de Prada. "Hago que la gente se vea guapa y feliz y tuve la suerte de poder hacer una carrera con eso", señala nostálgica a la publicación americana.

La estilista, que defiende públicamente su lesbianismo, quiere seguir en el mundo del cine y la televisión aunque cierre su tienda a finales de febrero. "Me gustaría hacer una película con un amigo. También he tenido muchas ofertas para escribir un libro, pero nunca tuve el tiempo. No me voy a quedar sin hacer nada, ésa no es mi naturaleza", dice. Pero aún quedan unos días para que la boutique eche la persiana para siempre y entre sus estilosas paredes aún sigue sonando música disco a todo volumen y los clientes todavía pueden corretear entre mesas cubiertas de calcetines a rayas, de perchas en las que cuelgan faldas con lentejuelas, vestidos con estampados de estrellas en fuertes colores neón y bolsos con flecos y plumas. También hay por el local maniquíes con pelucas rojas que se parecen a la propia Field, única por todo y para siempre en el mundo de la moda.

Una foto publicada por Isabel (@beli_8) el

Artículo publicado por Gema Amil en los Diarios del Grupo Joly

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