El fin de semana de We Love Flamenco 2016

La flamenca que viene

Imágenes: Belén Vargas Imágenes: Belén Vargas

Imágenes: Belén Vargas

Un total de 60 diseñadores han mostrado sus propuestas en We Love Flamenco entre el martes y el domingo. Aunque quedan pasarelas de moda flamenca por delante, como el Salón Internacional de la Moda Flamenca, la Pasarela de Jerez o la Pasarela Wappíssima, ya se dibujan las tendencias que tendremos sobre el real esta primavera. Los colores que más se han repetido en esta pasarela han sido el aguamarina y el rosa, sin desbancar a los eternos: rojo, negro y blanco. Con respecto al estampado la batalla entre los lunares y las flores sigue librándose. En la estructura destaca el vuelo en las faldas, que dejan ver unas enaguas muy cuidadas y con gran importancia, y las mangas a modo de volante, hasta el codo y cosidas sólo desde el hombro se abren paso.

Cada uno dentro de su estilo y fronteras, los diseñadores de esta edición de We Love Flamenco han llevado modelos para todos los gustos, desde los más arriesgados a los más clásicos, donde todas las mujeres han podido encontrar su traje idóneo. La jornada del sábado se inició con la vuelta a la pasarela de Pepe Fernández Sevillanía y su colección Faralá que contó con las voces de Marta Quintero, Las Soles y Ángeles Mellado en directo. Un desfile con fuerza, escenificación especial y la colaboración de Salvador Egea para los trajes masculinos. En segundo lugar, la colección de Carmen Fitz trajo a unos invitados muy especiales, galgos de una asociación de acogida acompañaron a las modelos. Éstas iban vestidas con tonos pasteles entre el blanco, el rosa y el celeste y con muchos volantes pequeños en las faldas.

Antes del mediodía We Love Flamenco contó con la presencia de la cantante Maritio en el Hotel Alfonso XIII para recibir el premio Flamenca con Arte que otorga cada año la diseñadora Ángeles Verano. Seguidamente su colección Deja que te mire vistió al las flamencas más elegantes, fiel a su estilo con tejidos naturales y gran caída. Tras el parón de mediodía Carmen Acedo con Macandé trajo lunares y hechuras canasteras, la esencia antigua de gintanas alfareras. Los colores intensos y los lunares más grandes de la jornada los trajo El Ajolí con Gitanillas Andaluzas. Trajes para el camino y para la feria, tanto de día como de noche. Como no podía ser de otra forma, las flamencas iban ataviadas con gitanillas en el cabello pero no en demasía, como se ve en otras propuestas.

Libre de Pitusa Gasul hizo una retrospectiva a la infancia en We Love Flamenco, “aquella Sevilla donde creció y veía a su madre vestirse de flamenca”. Dejó volar su creatividad en los trajes canasteros y extremos: altos y bajísimos. A las 19:30 Pepa Garrido comenzó con unos simpáticos diseños en material impermeable para esas ferias pasadas por agua. Más tarde estampados variopintos con gran protagonismo del lunar vistieron a sus flamencas con unas telas sedosas y de suave vaivén. Andalucía fue la musa de María José Collantes para diseñar Raíces. Fiel a su identidad, un sin fin de volantes y de colores marcó la feminidad de sus modelos. Sorprendió a todos la cola de su última propuesta compuesta de flores enormes confeccionadas con tela. La colección Dolores de José Hidalgo optó por reducir la voluminosidad de sus vestidos con trajes que “resbalaban” por el cuerpo de las modelos con gasas, encajes, sedas, tules... Cortes muy elegantes que recibieron una gran ovación al terminar. El cierre del día lo hizo Sergio Vidal con Lo que me sale del moño, con una propuesta muy divertida, prendas que iban más allá del traje de flamenca y lunares muy grandes.

El domingo los claveles inundaron el Salón Real del Hotel Alfonso XIII para recibir la colección de Consolación Ayala. A las once de la mañana rojos, negros, verdes y en su mayoría de forma lisa, vistieron a las flamencas de esta utrerana. El color de las fiestas de Andalucía en primavera impregnó la colección de Mercedes Dobenal con Poema Andaluz. El terciopelo volvió a ser protagonista representando a la Semana Santa, para dar paso luego a popelines con lunares de toda la vida y estampados cashmere. No quiso olvidarse del El Rocío mostrando batas llenas de detalles. Mario Gallardo decidió vestir a las flamencas con Caprichosa, optando en su mayoría por colores lisos y cortes muy elegantes. Mangas amplias sin volantes y hasta la muñeca. Su última propuesta reafirmó la tendencia de las enaguas voluminosas.

Red Carpet, como su propio nombre indica, convirtió en alfombra roja el desfile de Javier Jiménez, dejando constancia de que la alta costura puede hacerse para la feria. Inspirado por los grandes de la moda como Roberto Cavalli, Versace, Etro y Coco Chanel puso el punto discordante a la tarde. Su excéntrica bisutería también ayudó a ello. La alegría y los diseños para grandes y pequeñas abarrotados de diferentes estampados y barrocos los trajo Mónica Méndez. Gran protagonismo del rojo y el negro. A las 18:30 un desfile conjunto de Inma Torres, Manuela Romero y África Camacho, fusionó los tres estilos para crear La quinta esencia. Las diseñadoras plasmaron los cuatro elementos, tierra, aire, agua y fuego a través de mantones, trajes de flamenca y complementos. Cabe destacar unos abanicos preciosos con aplicaciones florales.

A las 19:30 Juan Bolec sorprendió a todos con una colección muy diferente. Halleluja cumplió las expectativas de quienes prefieren colecciones con una línea argumental y contínua en todos los diseños. Plumas de pavo real aparecían en los vestidos de su flamenca dando un toque natural y muy especial con tejidos traídos de Londres y teñidos en Sevilla, como aseguró él mismo en el backstage. Faralaes pisó con fuerza las tablas con lunares cosidos encima de los vestidos en su colección Azúcar, canela y clavo. Tampoco faltaron las flores y la variedad de estructuras en sus faldas. Yo como mamá se denominaba la propuesta de Mari Carmen Raimundo centrada sobre todo en moda infantil. También viste a las madres con sencillez, ingenuidad y “la picaresca de las princesas de la casa”.

El primero del desfile conjunto de las 20:30 fue José Galvañ, que optó por colores lisos e intensos como naranja, amarillo y verde en tejidos con brillo. De hombres se llenó la pasarela con Hugo Clavelina y un corte total con la línea hasta hora vista en We Love Flamenco. Estampados muy atrevidos y mezclados en pantalones y chaquetas entalladas que perfilaban la silueta masculina. Isabella Pervalle por su parte tiñó de rojo el inicio de su desfile y trajo varias combinaciones de estampados lejos de los habituales entre negro y blanco. Para terminar, el esperado Sánchez Murube no defraudó a su público, mostró una colección de excelsa calidad y una escenificación especial. Cronolorquía, que homenajeó las obras de Lorca con tejidos fuera de los muestrarios de moda flamenca y gran protagonismo de sus enaguas, se llevó una meredecida ovación final.

Laura Liñán

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