Milán convierte la moda masculina en antidepresivo

La moda de Milán

Modelos desfilan con propuestas de la colección primavera/verano 2013 de Emporio Armani en la Semana de la Moda Masculina de Milán. / EFE Modelos desfilan con propuestas de la colección primavera/verano 2013 de Emporio Armani en la Semana de la Moda Masculina de Milán. / EFE

Modelos desfilan con propuestas de la colección primavera/verano 2013 de Emporio Armani en la Semana de la Moda Masculina de Milán. / EFE

¿Crisis? ¿Qué crisis? Los diseñadores milaneses conciben la moda para la primavera/verano 2013 para hombre como si en toda Europa brillara el sol, aunque adaptándose a las necesidades económicas. El mensaje de la pasarela Milano Moda Uomo, que este martes cierra sus puertas, no es otro que mantenerse feliz. Y para ello, nada mejor que colores vivos, materiales nobles, muchos shorts y una elegancia informal.

Gentleman, deportistas o artistas, los estilos de hombre que se han visto estos días en los aproximadamente 40 desfiles milaneses no podrían ser más distintos. Sin embargo, a todos les une la nostalgia de lo bueno y lo bello. La moda convertida en antidepresivo.

Claro ejemplo es el florentino Salvatore Ferragamo, que apuesta siempre por una elegancia clásica. Esta vez, los colores chillones inundaron su colección: azul, naranja y amarillo combinados y en sus variantes más potentes. Por la pasarela desfilaron parcas con distintos colores por dentro y por fuera, pantalones con forma de zanahoria y jerseys de punto tan fino y suave que dejaban ver camisa y corbata.

También la marca británica Burberry Prorsum apostó el sábado por poner el acento con sus brillos metalizados, Versace continuó con su tradicional gusto por el color e incluso la purista Jil Sander se atrevió con nuevos tonos en su regreso a las pasarelas.

Miuccia Prada siempre marca tendencia en Milán, y por ello las expectativas ante su desfile suelen ser altas. Para la primavera/verano 2013 sigue el concepto de la moda unisex, vistiendo idénticos a hombres y mujeres. Las formas son simples y el foco está en la innovación con los tejidos y una concepción lineal.

Así, sus diseños juegan con los contrastes, como en la cara interna del pantalón o en las mangas de los chaquetones: blanco y azul marino, blanco y burdeos, azul claro y beige... Esta apuesta marca el tono de toda la colección, tanto en camisas como t-shirts, alguna línea marca la diferencia.

Y ¿cómo se viste un gentleman con los calores del verano? La respuesta la tiene la marca británica Daks: su diseñador, Filippo Scuffi, toma el smoking como punto de partida y reinterpreta sus elementos particulares. La faja aparece en una combinación de pantalones más cortos, camisa y una ligera parca, mientras la excentricidad británica cobra vida en una variante del traje compuesta por bermudas y un bolero.

Fama de excéntrica se ganó a lo largo de su carrera también la diseñadora Vivienne Westwood, y prueba de ello fue su desfile del domingo, aunque desde los asientos de los asistentes. Allí, los fans de la británica se presentaron con atuendos de lo más chillón, mientras en la pasarela dominaban los trajes luminosos, en variantes clásicas como blusones o bermudas. Cardigans con algún pompón, twinsets color salmón o amplios jerseys pusieron la nota distintiva entre las prendas de punto.

Por su parte, la marca americana Calvin Klein hizo gala el domingo de su estilo minimalista con trajes que combinaban blusones en tejido denim o sencillas t-shirs blancas de nylon con una raya negra en la manga junto a coloridos pantalones. Sus modelos estilizan los motivos florales traducidos en tonos oscuros, dotándolos de masculinidad. Calvin Klein, al igual que otras marcas, presentó una moda con mucho volumen. Quien quiera, podría entenderlo como una adaptación a estos tiempos de crisis: el hombre busca protegerse, por lo que pueda venir.

Axel Botur (dpa)

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