Españolas, los pitillos han muerto

Las sirenitas

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Las sirenitas

Españolas, los pitillos han muerto. Ojo, que no lo digo yo, que de gurú de la moda tengo poco o nada, que lo dice una revista superespecializada en tendencias y demás parafernalias estilísticas. Después de ser los reyes de cualquier look que se preciara, alguien desde su bonito despacho de Nueva York ha decido darle boleto a la prenda que más feliz ha hecho a las mujeres de este planeta. Porque, reconozcámoslo, esos pantalones le quedan bien a todo tipo de piernas, incluso hasta a las de alambre. Fueras como fueses, cuando te plantabas unos pitillos te convertías prácticamente en una divinidad. Pues nada, ahora le decimos adiós al Olimpo para enfundarnos en sabe Dios qué pantalones.

Todo apunta a que la tendencia que veremos sobre las piernas de las féminas será la de la campana. Las mujeres de mi generación ya se habrán llevado las manos a la cabeza sólo de pensarlo. La tendencia que arrasó en 2006 es casi tan odiada como la de las horrorosas hombreras de los 80. Aunque hace diez años eras un bicho raro si no llevabas unas campanas. Pero, siendo realistas, nos quedaban como a un santo dos pistolas.

Los pantalones campana de la época, además de su característica más evidente, eran embutidos hasta la zona de la rodilla y tenían el talle tan bajo que Venus y su monte quedaban prácticamente al descubierto. Todo ello hacía que los cuerpos de las que abanderábamos estos pantalones se deformasen hasta parecer sirenas enanas. Y, ahora, después de haber sobrevivido a la moda de ir barriendo los suelos de la ciudad -para desgracia de las que por aquel entonces lavaban nuestros pantalones- un señor que nada entiende sobre nuestros cuerpos ni sobre qué les sienta mejor dice que hay que volver a usar las terribles campanas.

Pues yo digo que me rebelo, que las que no medimos más de un metro cincuenta y ponemos nuestras lavadoras renunciamos a ir a la moda para no tener que echarnos a llorar al ver en una foto dentro de 20 años que en 2016 nos paseábamos por la vida siendo una mala versión de Ariel en La sirenita.

Artículo publicado por Pilar Larrondo en los diarios del Grupo Joly/b>

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