Sabor a Málaga, una mirada hacia el cultivo y la gastronomía sostenible

Anuario de Agricultura & Alimentación 2025

Existe un convencimiento por la defensa de variedades cada vez más adaptadas al cultivo ecológico, como olivar, viñas, cítricos, frutos subtropicales...

Platos y productos del campo malagueño.
Platos y productos del campo malagueño.
Francisco Salado
- Presidente de la Diputación Provincial de Málaga

29 de septiembre 2025 - 21:00

El crecimiento y desarrollo de una región es fruto de la implicación, el esfuerzo y la visión que se proyecta sobre la misma. En este sentido, la provincia de Málaga se ha transformado en las últimas décadas de un modo sobresaliente, mostrando a sus ciudadanos y visitantes un entorno único donde las infraestructuras, las comunicaciones, la accesibilidad y el progreso de nuestros municipios, abiertos a oportunidades muy diversas, albergan una fórmula magistral hacia la integración, sostenibilidad y el emprendimiento.

Es nuestra provincia, compuesta por 103 municipios de los cuales el 86% tienen menos de 20.000 habitantes, la razón de ser de la Diputación Provincial de Málaga, poniendo en el punto de mira a nuestros pueblos más pequeños, para asistirlos y trazar en cooperación y consenso el futuro de los mismos, afrontando y proyectando en ellos los avances y la progresión económico y social que hagan factibles la fijación de población en enclaves rurales donde profesiones y oficios vinculados a la ardua labor del trabajo en el campo, montes, bosques y la mar se encuentran en riesgo.

Hacer frente a este reto en la provincia de Málaga supone, entre otros, mirar el futuro haciendo una regresión al pasado, donde fundamentalmente la agricultura y la ganadería parten de un sistema de producción más respetuoso con el medio ambiente. En definitiva, acercarnos a sistemas de producción más ecológicos, eficientes y sostenibles.

Según los estudios proporcionados por la Junta de Andalucía, la evolución de la superficie agraria ecológica regional ha crecido un 88% en la última década, disponiéndose de más de 1,5 millones de hectáreas en esta modalidad, cifra que en la actualidad ha superado en 2,4 puntos porcentuales el objetivo de la Estrategia de la Granja a la Mesa de la Unión Europea, sustentados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de que “al menos el 25 % de las tierras agrícolas de la UE se utilicen en agricultura ecológica de aquí a 2030”.

Dentro de este contexto, la provincia de Málaga se encuentra en el quinto lugar respecto al resto de provincias andaluzas, con una superficie total que supera las 62.200 hectáreas, una cifra que supone un amplio margen para la ampliación, mejora y avance de la agricultura ecológica en los años venideros.

En este sentido, es la provincia de Málaga, con un sector agrícola y ganadero que emplea a más de 50.000 familias, donde existe actualmente un firme convencimiento por la defensa de variedades cada vez más adaptadas al cultivo ecológico, destacando entre ellos el olivar, las viñas, cítricos, frutos subtropicales como el aguacate o el mango, junto a los productos de la huerta, conformando un territorio de gran biodiversidad y un paisaje con un rico patrimonio agroalimentario, cultural y medioambiental que se traslada desde cada uno de nuestros campos y costas hasta millones de hogares en todo el mundo.

Son, en primer lugar, las pequeñas y medianas explotaciones familiares y cooperativas asentadas en cada una de nuestras comarcas –como las que encontramos en la Serranía de Ronda, Sierra de las Nieves, Axarquía, Antequera, Guadalteba, Valle del Guadalhorce e incluso en la Costa del Sol– las que hallan en la permacultura, entre otros sistemas, la solución para crear entornos humanos sostenibles y regenerativos.

En este contexto hay que sumar la protección y mejora de la calidad y genuinidad de las producciones como elementos fundamentales para incrementar la competitividad de este sector respecto a otras zonas productoras mundiales, factores clave para que la provincia de Málaga supere su récord de exportaciones, que en 2024 alcanzó los 3.272 millones de euros, un incremento del 1,6% respecto al ejercicio anterior, y donde el sector agro y el aceite supuso el 51% de las ventas exteriores.

Platos y productos del campo malagueño.
Platos y productos del campo malagueño.

Una calidad que se exporta a más de un centenar de países de todo el mundo donde los productos malagueños, principalmente el aceite de oliva virgen extra (aove), aceitunas de mesa, vinos, frutos subtropicales y productos cárnicos, son valorados de forma excepcional en muy distintos mercados. Ejemplo de este retorno procede de las diferentes misiones comerciales realizadas por la Diputación de Málaga a través de su marca Sabor a Málaga, que desde que se crease en 2011, ha explorado nuevas oportunidades para nuestro sector agroalimentario en ciudades como Londres, Roma, Lisboa, Oporto, París, Berlín, La Haya, Dubrovnik, Moscú, Riad, Dubái, Nador, Bogotá o Nueva York, convirtiéndose en epicentros de negocios y acuerdos comerciales que abren las puertas a miles de familias de pequeños agricultores y ganaderos malagueños.

Y es que la valorización del producto ecológico malagueño, cada vez más presente en la conciencia del consumidor, base de una alimentación saludable, se hace visible con mayor asiduidad en muy diversos ámbitos, desde los mercados y comercios de proximidad, donde podemos encontrar frutas y verduras recién recolectadas, siendo especialmente destacables el tomate huevo de toro, naranjas, limones y mandarinas, aguacates y mangos, junto a otros productos como los aoves, vinos con DOP, huevos, panes artesanales, embutidos y mieles ecológicas, además de quesos de cabra y otros derivados lácteos procedentes de ganaderías que practican agrosilvopastoralismo, donde el ganado pasta en pastizales naturales y de cultivo ecológico, hasta las cartas de nuestros restaurantes.

Dentro de este sector hostelero emplazado en la provincia de Málaga, los profesionales de cocina, entre los que se hallan reconocidos chefs con Estrellas Michelin, son cada vez más tendentes a crear elaboraciones que aúnen tradición e innovación con productos de temporada, de cercanía y con ingredientes naturales y ecológicos certificados, impulsando así una riqueza gastronómica y culinaria provincial con identidad propia a la par que respetuosa con nuestro entorno, donde los conceptos de slow food, cocina de aprovechamiento y consumo responsable se hacen más patentes.

Una mirada “atrás” hacia el cultivo y la gastronomía sostenible que juegan un papel esencial dentro de una sociedad cada vez más globalizada. Un sector agrario, pesquero y ganadero malagueño que se encuentra en proceso de reconversión y ampliación hacia un sistema más ecológico que mire al origen, con el objeto de establecer entornos cada vez más verdes y respetuosos con nuestros pueblos, nuestros vecinos y nuestra salud, en aras de proyectar un futuro mejor para nuevas generaciones. Un proyecto con el que la Diputación de Málaga se encuentra altamente comprometida, procurando los medios y recursos que hagan viable su mantenimiento en el tiempo.

stats