Portavoz de Vox

Alejandro Hernández: "Con el PP en el Gobierno tenemos grandes desencuentros"

  • Alejandro Hernández, líder de Vox en el Parlamento andaluz, sostiene que el Ejecutivo de la Junta "no ha hecho nada" para reordenar el sector público y no ha aprendido de la pandemia

Alejandro Hernández, portavoz de Vox, en una de las calles cercanas al Parlamento. Alejandro Hernández, portavoz de Vox, en una de las calles cercanas al Parlamento.

Alejandro Hernández, portavoz de Vox, en una de las calles cercanas al Parlamento. / Juan Carlos Vázquez

Alejandro Hernández es el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, sustituyó a Francisco Serrano cuando éste dimitió, pero durante la entrevista explica que no sabe si él será el próximo candidato de su partido a la Junta. También se muestra dispuesto a negociar el Presupuesto de 2022 cuando llegue el momento, aunque marca serias distancias con el Gobierno andaluz, y no sólo con Ciudadanos.  

-Hace dos años que entraron por vez primera en las instituciones, el Parlamento andaluz fue el bautismo de Vox. ¿De qué han pecado en este tiempo?

-La política también tiene sus códigos, como decía Luis Aragonés del fútbol. La política te obliga a buscar puntos de encuentros y cuando llegamos veníamos, quizás, desde una posición más frentista. Y eso es algo que, a veces, le cuesta entender a nuestros militantes y votantes; al final, uno no hace todo lo que quiere.

-Han comprendido la visión posibilista de la política.

-Tiene que haber cierto pragmatismo, aunque el posibilismo y el relativismo son malos cuando se llevan a extremos.

-¿Vox quiere entrar en el Gobierno andaluz? Si Vox fuese el segundo partido del bloque del centro y la derecha, ¿reclamaría entrar en el Gobierno de la Junta?

-Si se diese esa circunstancia, habría que evaluarlo, pero eso depende de muchos factores. Pero nosotros lo que queremos es gobernar, no estar en una coalición. Con el PP podemos tener algunos puntos de contacto, como los relativos a la gestión económica, a lo social, pero tenemos grandes desencuentros.

-Por ejemplo.

-Nos resultaría difícil estar en un Gobierno que tuviese que aplicar la Ley de Memoria Democrática de Andalucía.

-¿Qué le molesta de esa ley? Usted en el Parlamento ha sido duro con esa ley, pero también se ha referido a Blas Infante como una víctima de la represión.

-La Historia está ahí, pero lo que no tiene sentido es analizar el 36 con las perspectiva del siglo XXI, porque las circunstancias son muy diferentes.

-¿Además de esa ley?

-Estamos en contra de todo tipo de violencia, pero se hace una nueva lucha de clases con esa lucha de sexos.

-Aceptan que existe la violencia del hombre sobre la mujer, da la impresión de que hay mucha discusión nominal. ¿Usted no niega que exista una violencia machista?

-Es que, al final, es que se utiliza el término machista para alcanzar otros asuntos. No son cuestiones baladíes, porque son asuntos que afectan a la educación, a la igualdad real. Hoy he leído que hay un teniente coronel que ha sido condenado por la sala Militar del Tribunal Supremo, pues me parece correcto, no estamos en contra de que se proteja la situación de debilidad, pero no tienen porqué siempre la de la mujer. Puede ser la de un menor, la de un anciano o de quién esté en una situación de este tipo.

-¿Vox descarta apoyar los Presupuestos de 2022? ¿Estos van a ser los últimos? En el Gobierno andaluz parece que no cuentan con Vox.

-No, aunque es posible que parte del Gobierno intente marcar distancias con Vox.

-¿Se refiere a Ciudadanos?

-No, no y al PP. Ahora mismo hay una cierta cohesión, ya no son dos almas, Marín ha apostado más por el Gobierno que por su partido, no hay diferencias. ¿Qué al Gobierno le interese distanciarse de Vox por asuntos electorales? No lo sé, pero nosotros seguiremos siendo responsables.

-Vox ha sido crítico con la gestión de la pandemia que hace el Gobierno de Juanma Moreno. ¿Por qué? ¿Por los sectores económicos?

-Esa es una de las causas, no la única. A principios de la pandemia fuimos comprensivos, incluso al consejero Aguirre lo apuntalamos en algunas ocasiones cuando se estaba tambaleando. Pero es que no han aprendido nada en un año, la solución no puede ser que nos metan a todos en casa y no nos dejen trabajar. Piden eso, pero a la vez comentan que en Semana Santa esto va a ser jauja. La Junta está en la propaganda, inaugura, reinaugura y vuelve a inaugurar. Como ha ocurrido con el Hospital Militar de Sevilla, que lo anuncian, va el presidente a dar el discurso de Nochevieja, después lo reinagura... Todo esto es poco serio, y más cuando la Atención Primaria está en estado de abandono.  

-¿Los Presupuestos tienen sello de Vox?

-Creo que sí, se ve en el rigor presupuestario. Ha sido una exigencia nuestra y lo hemos llevado hasta un extremo que el Gobierno, de motu propio, no lo habría hecho. Con motivo de la pandemia, parece que hubo un intento de gastar y gastar sin freno.

-¿Qué sabe de las auditorías del sector público andaluz? Porque hay fusiones de empresas, pero poco más de eso que se llamó racionalización del sector público.

-Es que el Gobierno no ha hecho nada, ésa es la realidad. Vamos a ver cuando conozcamos las auditorías qué es lo que dicen esos resultados.

-Otro asunto del que habla mucho en el Parlamento es de la inmigración irregular.

-No hablo tanto. Creo que sólo le he hecho una pregunta al presidente sobre este tema. Es un problema, pero no es una obsesión. No se vive la inmigración del mismo modo en Córdoba que en Almería o en Barcelona. En Aguilar de la Frontera es una gran preocupación.

-En Aguilar de la Frontera se ha desmontado una cruz con la autorización de la Comisión de Patrimonio de Córdoba, ha terminado en una escombrera y Vox ha solicitado la dimisión de la consejera de Cultura, Patricia del Pozo. Lo de la escombrera no será culpa de la consejera.

-Entendemos que la consejera de Cultura debe dimitir o ser cesada, porque nada de eso hubiera ocurrido si la comisión de Patrimonio no hubiera dado esa autorización.

-¿Por qué le molesta tanto que le llamen de extrema derecha? Desde un punto de vista topológico, están a la derecha del PP.

-El problema es que al llamarnos así se nos quiere restar legitimidad democrática, ahora que se habla tanto de discursos de odio, esto lo parece. Los movimientos de extrema derecha que vemos en Europa son de personas violentas, armadas, skinhead, fuera de la legalidad.

-Vosotros también habláis de Gobierno socialcomunista y de filoetarras.

-Bueno, socialcomunista lo dicen ellos. Guzmán de Ahumada lo dice en el Parlamento, y yo le ha copiado.

-Pero no filoetarras; lo que quiero decir es que en política se utilizan muchos argumentos para crispar al contrario.

-Ya pero cuando se nos llama ultraderecha se busca sacarnos de una legalidad, y nosotros no tenemos a nadie condenado por violencia, otros sí.

 

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