Andalucía

González: "Merkel se está cargando Europa"

  • El ex presidente del Gobierno asegura que los países europeos se deben plantar ante el calendario apresurado de déficit, pero mantiene, tajante, que en los consejos europeos nadie discute.

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A sus 70 años, Felipe González ha borrado una expresión inglesa de su vida: el off the record, la fórmula utilizada en periodismo para informar del hecho sin citar el nombre de la fuente. Ayer, en el Parlamento andaluz, habló sin remilgos sobre la construcción europea -o la deconstrucción-, pero un poco más tarde, en un encuentro con periodistas, fue aún más explícito. Lean: "Alemania hace bien en defender sus intereses y Merkel debe hacerlo porque para ello la han votado, pero lo que sí le reprocho es que, con su visión alicorta de la política, se está cargando la construcción europea. Javier Solana me dice que yo no debo decir estas cosas, y le pregunto, 'pero, ¿es verdad?' y me dice que sí, pero que yo no debo decirlo, y entonces le contesto: 'Pero si no lo dice nadie, alguien tendrá que contarlo".

En el año 2007, Felipe González fue elegido por el Consejo Europeo -la representación de los jefes de Estado o presidentes de Gobierno de la UE-  para que formase un grupo de reflexión que abordase los graves retos a los que debía enfrentarse la Unión en el futuro. Todos sabían, según contó él, que la unión monetaria que alumbró el euro acabaría estallando con la primera crisis financiera si no iba acompañada de una unión económica. Como al final ha sido. El texto resumido del trabajo de este grupo de reflexión no tiene más de diez folios, y ayer aseguró que no cree que ningún jefe de Gobierno se lo haya leído. Para González, la Europa actual está dirigida por bomberos que llegan tarde a apagar los fuegos -el caso paradigmático es el de Grecia- y de arquitectos de una Unión, aunque  "no saben poner ni un ladrillo".

Su planteamiento, que ya es asumido incluso por el Fondo Monetario Internacional, al menos por su economista jefe, es que las políticas de austeridad europeas llevarán al austericidio si no hay estímulos al crecimiento y, en especial, si no fluye el crédito ya. Y dio un dato estremecedor: en España, hay ahora menos empresas registradas que cuando él perdió las elecciones en el año 1996. No es que se oponga a las políticas de equilibrio fiscal, sino que el calendario de cumplimiento del déficit le parece tan ajustado, tan excesivamente veloz, que ni conseguirá sacar a España de la recesión ni tampoco se cumplirán los objetivos. Citando a Giulio Andreotti, el democristiano italiano que durante década manejó los hilos de su país, dijo que "todos los pecados no se pagan en un solo jubileo". Es decir, que González mantiene que el recorte de la deuda y del déficit deben tener otro calendario, pero -y ahí surgió otra de sus novedades- él  opina que esto no es una imposición de Bruselas. Ni siquiera de la Comisión Europea que, a su juicio comenzó a perder su función desde que Jacques Delors salió de su presidencia: más bien el problema estaría en determinados países, caso de Alemania, que llegan a los consejos europeos con las decisiones "prefabricadas". "Es necesario que los países se planten en el Consejo, al menos aquellos que lo tienen claro", mantuvo.

Y es que uno de los problemas es, según González, que en los consejos europeos se ha dejado de discutir; es decir, que nadie habla. Repreguntado después por ello, lo repitió: "Sé lo que estoy diciendo, en los consejos europeos se ha dejado de discutir". Nadie, ningún país, planta cara, aunque muchos de sus dirigentes, al parecer, saben que se aproximan al precipicio. ¿Entiende Felipe González que el Gobierno de Mariano Rajoy ha dejado de ejercer sus funciones? Respuesta: "No, he dicho que hace ya muchos años que se dejó de discutir". Es decir, que en tiempos anteriores, incluido los de Zapatero, tampoco se abordaban con crudeza este tipo de situaciones.

"Las discusiones -se refirió González a sus tiempos de presidente del Gobierno- eran brutales, sólo sabíamos que la condición necesaria para cualquier solución pasaba por que Alemania y Francia estuvieran de acuerdo, y era la necesaria, pero no la suficiente". En opinión de González, si la Unión Europea no se plantea aumentar su productividad por la vía de la excelencia y de la investigación, que no por la de los sueldos, será una región irrelevante "situada al sur de Eurasia". Nada más, la antigua potencia económica, cultural y de la cohesión social se quedará en nada frente a una China que ya es la "fábrica y la acreedora" del mundo.

Y a los suyos, a los del PSOE, también les dejó un recado. Sin el off the record: hay que contar con una senda clara, no se puede practicar una política "resistencionista".

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