Andalucía

Montes afirma que la formación era "el negocio del siglo" para la Junta

  • El testigo protegido de la juez Alaya acusa al Gobierno andaluz de obtener "pingües beneficios de influencia y poder"

Tarde larga en la sala dos de comisiones del Parlamento andaluz. La razón, la comparecencia -esta vez sí- de Teodoro Montes, el testigo protegido de la juez Mercedes Alaya en la investigación sobre el presunto fraude en los cursos de formación. La espera mereció la pena, o al menos eso debieron pensar los diputados que forman parte de la comisión de investigación que investiga el asunto cuando escucharon que "el negocio del siglo en la Junta durante un periodo amplio ha sido la formación y no cabe duda de que el Gobierno andaluz ha obtenido pingües beneficios de influencia, de poder y de relaciones de todo tipo".

La declaración de Montes ha sido, seguramente, la más polémica de todas las que se han oído desde que comenzó la investigación y destacó por su virulencia contra los distintos ejecutivos andaluces de los últimos 14 años, a quienes acusó de "planificar y marcar directrices en la pirámide de poder". El que fuera jefe de gestión Profesional Ocupación en la provincia d Sevilla denunció también trato de favor a las organizaciones sindicales mayoritarias -CCOO y UGT- y a la Confederación de Empresarios de Andalucía a la hora de gestionar los cursos de formación para el empleo. Mencionó concretamente un curso de celador ofrecido por CCOO "en una sala de 15 metros cuadrados" y sin otros medios que "un boli y unos cuantos folios". Un curso que él mismo, en calidad de técnico, se encargó de calificar negativamente.

Antes de su intervención, Montes entregó un documento "oficial" de un "correo perdido" que contiene una relación de subvenciones otorgadas a muchas empresas, entre ellas las pertenecientes al ex consejero Ángel Ojeda. La denuncia del funcionario también se centró en la ausencia de controles y la falta de medios para ello, así como la existencia de "cursos fantasma", poniendo como ejemplo a 23 organizados por al extinta Faffe (Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo).

El testigo protegido acabó su exposición instando a los diputados presentes en la comisión de investigación a que, después de analizar el fraude en los cursos de formación para el empleo, se afanen con la formación continua, que "no tiene control ninguno". La comparecencia, que se prolongó hasta casi las nueve de la noche de ayer, estuvo marcada por la polémica, sobre todo entre los parlamentarios de PP y PSOE. Llamó también la atención la dureza con la que el socialista Rodrigo Sánchez Haro interrogó a Montes.

La confrontación, no fue exclusiva de la última declaración de la jornada, puesto que la ex directora general de Formación Profesional, Teresa Florido, comenzó pidiendo a los populares que abandonaran la sala por "las falsas acusaciones emitidas" contra ella por haber cometido "graves delitos" en relación con su cuñado, el mencionado Ángel Ojeda. "Se lo podrán creer o no, pero yo no lo sabía", afirmó Florido. Se refería a que desconocía que el ex consejero de Hacienda se dedicaba a la formación profesional y no fue consciente de la situación hasta que no llegó al cargo.

Su predecesor en el cargo, Andrés Sánchez, también declaró ayer en la comisión y aseguró que si los empresarios que se dedicaban a la formación querían obtener beneficio debían "incumplir la ley", puesto que las subvenciones que están en tela de juicio en esta investigación servían únicamente para sufragar los gastos.

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