política | la legislatura entra en su tramo final

Susana Díaz, en modo 'on'

  • La presidenta de la Junta entra en precampaña electoral con una agenda abultada de actos públicos a la espera de hallar el momento y el argumento para convocar los comicios

Susana Díaz se reúne con las camareras de piso el pasado jueves en el Parlamento. Susana Díaz se reúne con las camareras de piso el pasado jueves en el Parlamento.

Susana Díaz se reúne con las camareras de piso el pasado jueves en el Parlamento. / josé antonio garcía cordero / efe

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Susana Díaz puede finalizar esta legislatura tal como la comenzó, con una ronda de conversaciones con todos los representantes de los sectores económicos y sociales de Andalucía. En abril y mayo de 2015, pese a haber ganado las elecciones autonómicas y contar con dos socios potenciales para ser investida, la presidenta hubo de esperar 80 días, porque Ciudadanos, Podemos y el PP querían negociar con ella en función de los resultados obtenidos en los ayuntamientos y en el resto de las autonomías. Ambos comicios, el andaluz y los municipales, fueron demasiado juntos, uno contaminó a otro. Para presionar, Susana Díaz llamó a todos esos dirigentes de organizaciones sindicales y patronales, se reunió por separado con cada uno de ellos en sesiones que finalizaban en ruedas de prensa donde clamaban por una pronta investidura. Esta semana ha vuelto a la ronda: UGT, Comisiones, la patronal de la CEA, Asaja, COAG, UPA, el CSIF, la FAMP, el llamado Tercer Sector de las empresas de carácter social... Incluso el jueves se vio con el presidente de la Federación Andaluza de Caza. Las organizaciones son afiliados, y los dirigentes de las organizaciones son buenos prescriptores del voto entre los afiliados.

Esta vez, el motivo no es su investidura, sino la reunión que el próximo miércoles mantendrá enLa Moncloa con el presidente Rajoy. Le llevará la propuesta del Parlamento andaluz sobre el nuevo sistema de financiación de las comunidades autónomas, que ni siquiera es una negociación que el Gobierno haya abierto aún; es más, es posible que ni se aborde en esta tumultuosa legislatura. Susana Díaz llega a Madrid con un documento respaldado por Podemos, IU y el PP, y por todas esas organizaciones con las que se ha ido reuniendo. A pesar de que acuse al PP de deslealtad institucional, lo cierto es que Rajoy no ha recibido a ningún presidente autonómico para este asunto. Susana Díaz será la primera, en lo que es un trato muy diferente al que Aznar dio a Manuel Chaves, con quien sólo se vio una vez: al inicio de una de las dos legislaturas.

La agenda pública de la presidenta andaluza está en modo precampaña. Es difícil encontrar un día en que no tenga un acto: focos, periodistas y gente, que es su gran activo como política, la gente. El pasado miércoles acompañó a la reina Letizia en una visita a Huelva. "¡Susana, más trabajo!". Tras oír lo que parecía una protesta, Díaz se acercó a las mujeres que le gritaron, se presentó, habló con ellas y terminó por recomendarles que estudiasen mucho ahora porque la Junta saca una oferta de empleo público que no se repetirá en años. Lunes, presentación del Anuario Joly, una de las grandes citas económicas y políticas del año; martes, ronda de representantes por la financiación; miércoles, con la Reina, y jueves, con las kellys en el Parlamento, horas antes de recibir a la federación de caza. En Andalucía hay 100.000 federados y unos 171.000 cazadores, que están llamados a manifestarse hoy porque se consideran insultados por los animalistas, cada día más numerosos también. Susana Díaz le dio el viernes el apoyo público a los cazadores.

La legislatura ha entrado en su último año, Susana Díaz cuenta con un plazo que no acaba hasta marzo de 2019, pero los tres primeros meses del año son malos para convocar las elecciones; básicamente, porque vuelven a colocarse cerca de las municipales de mayo, y la investidura de la presidenta, si ganase, quedaría pendiente de otros pactos en Madrid, en Cádiz, en Sevilla o en Barcelona. Tiene que separarse lo máximo, la menos de tres a cuatro meses. Eso nos coloca en un tramo de posibilidades electorales que van de septiembre próximo a noviembre.

Un destacado socialista lo explica de este modo: "Si fuese ella, convocaba para finales de junio, el PP anda fatal, Ciudadanos casi no tiene candidato y los de Podemos ni se aclaran". Un miembro del Gobierno, cercano a Susana Díaz, repite que el adelanto no figura ni en las conversaciones, aunque otro dirigente de la ejecutiva socialista coincide con el primero: "Cuando se pueda". La presidenta es quien más afán pone en negar la convocatoria electoral, pero ni a su partido ni a los de la oposición se les escapa que podrían llegar en cualquier momento.

Al PSOE andaluz le va bien en las encuestas, aunque han pasado los tiempos en que buscaba una mayoría absoluta o suficiente para gobernar. El PP de Juanma Moreno trabaja sobre dos escenarios: unas elecciones para septiembre, que se convocarían en julio, o en octubre. Los populares están encajando ahora el caso del máster de Cristina Cifuentes, que ha desbordado la cápsula madrileña y amenaza con contaminar la credibilidad del partido. Cuanto más tarde en marcharse, más daño hará a su formación. A Moreno, de momento, ya le arruinó la conferencia nacional de Sevilla que estaba concebida para su relanzamiento. El candidato popular cree que es posible alcanzar un Gobierno si logra sumar con Ciudadanos, pero el voto naranja provienen en buena parte del PP, son vasos comunicantes.

Ciudadanos no convocará sus primarias para elegir candidato hasta que no haya fecha para las elecciones autonómicas, aunque se da por hecho que Juan Marín será el cabeza de cartel. El sanluqueño no resta a una marca que va como un trasatlántico, pero tampoco suma. Ha sido él quien ha montado la estructura de la organización en Andalucía, pero no está en disposición de ganar unas elecciones. Y Podemos e Izquierda Unida aún no han decidido cómo concurrirán a los comicios. La situación de la oposición, por tanto, es muy buena para Susana Díaz, pero la política se ha convertido en algo tan cambiante como la dirección del aire. Cuando la presidenta convocó hace tres años, no consiguió la mayoría absoluta porque apareció en el escenario un partido que supuestamente no pintaba en Andalucía: Ciudadanos.

Para adelantar las elecciones, el PSOE necesita una línea argumental que lo explique, el relato, pero tampoco es un reto imposible. Si las elecciones son en otoño casi no le haría falta, pero si son a finales de junio tendría que esforzarse un poco más. Susana Díaz visita a Rajoy este miércoles, y es posible que no encuentre disposición en Rajoy a abrir el melón de la financiación autonómica: esto puede ser una buena excusa, por qué no. Siempre puede aludir a que es necesario que Andalucía cuente con un Gobierno antes de que se inicie un ciclo electoral en España que se presenta muy incierto. Como suele decir Juanma Moreno, Díaz convoca cuando le conviene y después lo justifica. Es verdad, pero como casi todos los presidentes. No obstante, la opción de junio es muy apresurada, tendría que convocar a finales de este mismo mes de abril.

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