Andalucía

Teófila no es De la Torre

  • El PP-A tiene sus candidatos a las alcaldías, a falta del independiente de Huelva, para que Rajoy los presente el próximo sábado en Marbella

Teófila Martínez, ayer en un momento de la rueda de prensa que ofreció en Cádiz para anunciar que no se presentará a las elecciones municipales de 2019. Teófila Martínez, ayer en un momento de la rueda de prensa que ofreció en Cádiz para anunciar que no se presentará a las elecciones municipales de 2019.

Teófila Martínez, ayer en un momento de la rueda de prensa que ofreció en Cádiz para anunciar que no se presentará a las elecciones municipales de 2019. / lourdes de vicente

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Teófila Martínez tiró ayer la toalla, en el Parador Atlántico, escenario de tantas victorias desde que en 1995 Cádiz viró de un alcalde socialista a una alcaldesa del PP. Ahora tiene uno de Podemos, sólo tres alcaldes y de tres partidos distintos desde la Transición: un récord de estabilidad. La victoria de Martínez fue inesperada. Aquella noche alguien le dio un consejo que le llevaría a estar 20 años en la Alcaldía de la plaza de San Juan de Dios: limpia las calles, no te metas en escándalos y construye el segundo puente. Y lo hizo, aunque el puente, grande, blanco, desmesurado, como ella misma, lo inauguró ya José María González, Kichi, otro inesperado. La renuncia de Teófila Martínez facilita el trabajo al PP, que ya cuenta con la nómina de sus alcaldables a las principales ciudades andaluzas. Sólo falta Huelva, donde fuentes del partido explican que han encontrado a un independiente.

La dirección del PP también tiene las cabeceras de los municipios de entre 20.000 y 100.000 habitantes, a quienes presentará mañana domingo en Antequera. La nómina de las grandes ciudades está casi lista. Los nombramientos de las capitales y de las grandes ciudades pasan por la sede de Génova, es decir, por Mariano Rajoy. La idea de los populares era una renovación completa de sus candidatos, aunque las listas le saldrán entreveradas porque tampoco se trata de sacrificar a los ganadores ni de aislar a quienes se han ganado el derecho a tener una voz autónoma.

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Así, Málaga es una de estas excepciones, repetirá Francisco de la Torre, quien con 75 años debe dar paso, posiblemente desde el poder, al candidato que espera, Elías Bendodo, aquejado ya de cierto síndrome de Príncipe de Gales. Algunas fuentes del PP malagueño sostienen que De la Torre tomó la decisión de seguir, además de porque no le faltaban ganas, por la presión que ha sentido de algunos dirigentes para sacarlo del Ayuntamiento. Éste es el riesgo que se quiso conjurar en Cádiz. Los dirigentes andaluces y los locales han sido extremadamente cuidadosos con Martínez, parecía que hasta le tenía miedo: mudos, despistados, sólo esperaban a que la ex alcaldesa diese el paso y no se arrepintiese como De la Torre. Martínez podría haber ganado en votos en las próximas elecciones, pero la mayoría absoluta de sus buenos tiempos se quedó atrás para siempre. El PP necesita, necesitaba desde hace más de seis años, un relevo en la ciudad, pero la figura de la alcaldesa lo impedía. Los cambios siempre le han salido bien a los partidos cuando se produce durante el poder, un alcalde popular cede el paso a un delfín, que cuenta con tiempo y dinero para preparar la elección. Es lo que se ha hecho en Jaén y en Almería, sin ruido, sin tantos figurones.

No obstante, en el caso de Martínez, como en el de De la Torre, nos encontramos ante alcaldes que habrán hecho historia en su ciudad. Teófila Martínez, que seguirá siendo diputada, se marcha con el reconocimiento de buena parte de los gaditanos, transformó la ciudad que salió de la Transición en medio de una reconversión industrial brutal y aprovechó la cercanía a la dirección del PP para conseguir inversiones del Gobierno que, cuando cambió al PSOE, no se paralizaron, sino lo contrario. Fue la ministra Magdalena Álvarez quien impulsó el segundo puente de modo definitivo.

El PP de Huelva sigue empantanado en su falta de liderazgo, a pesar de ser la única provincia que controla el presidente andaluz, Juanma Moreno. Fuentes consultadas entre los populares indican que se está buscando un independiente y que ya se cuenta con el nombre.

En el resto de las grandes ciudades andaluzas, el PP tiene casi el trabajo hecho, ya que tiene alcaldes o hay candidatos que han surgido como naturales. En Almería y Jaén repiten sus dos nuevos regidores, Ramón Fernández Pacheco y Francisco Javier Márquez, mientras que Córdoba y Granada se decantarán por José María Bellido y por Sebastián Pérez. Bellido es un hombre de la confianza de José Antonio Nieto, secretario de Estado de Seguridad, y Pérez es un clásico que ha atravesado por la crisis que supuso la detención del anterior alcalde, José Torres Hurtado. En Marbella y Algeciras el PP cuenta con sus regidores, mientras que en San Fernando ha optado por la repetición de José Loaiza.

El objetivo real de los populares consiste en mantener las alcaldías de estas grandes ciudades y volver a intentarlo en Córdoba y Granada, donde los alcaldes socialistas dependen de alianzas muy inestables. Es el caso también de Jerez. Por Sevilla se presentará Beltrán Pérez, que ya cuenta con todos los apoyos, a pesar de que su nominación oficiosa se ha parado por no levantar más polvareda en la ciudad, escenario de los últimos enfrentamientos del ministro Zoido con los nuevos dirigentes locales.

Mariano Rajoy intervendrá en un acto en Marbella el próximo sábado, será el prólogo a la convención nacional que el PP va a celebrar en Sevilla a comienzos de abril. La dirección popular se ha marcado el reto de presentar a todos los alcaldables ese día, por lo que las confirmaciones tendrán que llegar antes. La convención de Sevilla ya marcará el inicio de una larga campaña electoral para el PP que comenzará con la incógnita de la fecha de las elecciones generales.

Rajoy sigue con el problema de la falta de aliados que le saquen el Presupuesto de 2018. Aunque el PNV volviese al compromiso adquirido si hubiese Gobierno en Cataluña -cosa, cada día más improbable-, le seguiría faltando Ciudadanos. Sin la voluntad de Albert Rivera, España se quedaría sin cuentas nuevas este año, y con el peligro de no tenerlas en 2019. Dos años consecutivos sin Presupuestos son demasiados, aunque desde el Gobierno central se explica que es posible. La decisión del adelanto incumbe exclusivamente a Rajoy, que tendrá que decidir si aguantar más allá de 2019, hacerlas coincidir con las municipales y europeas de junio o, caso más extremo, adelantarse a otoño de 2018.

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