Andalucía crea las categorías de médicos y enfermeros especialistas en investigación
La Junta regula la dedicación estable a la investigación clínica en la sanidad pública, por la que los profesionales podrán dedicar entre el 50% y el 100% de su jornada a I+D
El Macarena apuesta por la investigación enfermera con una unidad específica pionera
Andalucía se convierte en la primera comunidad autónoma en crear categorías estatutarias específicas para clínicos investigadores dentro de su sistema sanitario público. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha anunciado la puesta en marcha de tres nuevas figuras profesionales: facultativo especialista clínico investigador, enfermera clínica investigadora y enfermera especialista clínico investigadora.
La medida, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), sitúa a la comunidad, según ha destacado el consejero, "en la primera línea del sistema nacional de I+D en salud" y supone "un cambio de modelo que va a dar estabilidad a los profesionales sanitarios que se dedican a la investigación" en el Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Las órdenes reguladoras garantizan una dedicación a la investigación de entre el 50% y el 100% de la jornada laboral, aseguran su compatibilidad con la actividad asistencial, docente y de gestión clínica, y establecen una vía estable de desarrollo profesional. De este modo, la investigación deja de depender de iniciativas individuales y pasa a integrarse de forma estructural en la organización sanitaria.
Sanz ha subrayado que la medida "es también una buena noticia para los ciudadanos", al considerar que una mayor actividad investigadora repercute en diagnósticos más precoces, tratamientos más eficaces y cuidados más precisos. Asimismo, ha incidido en que "Andalucía se adelanta al conjunto del Sistema Nacional de Salud al dar respuesta a una demanda histórica del sector y reforzar su posicionamiento en ensayos clínicos nacionales e internacionales".
Hasta ahora, el marco normativo estatal limitaba la estabilidad de los profesionales dedicados a la investigación clínica a contratos temporales de un máximo de tres años y sin figuras estatutarias específicas, lo que dificultaba la retención del talento y la continuidad de programas estratégicos vinculados al Instituto de Salud Carlos III. Con la nueva regulación, la Junta pretende ganar en estabilidad, tiempo y seguridad jurídica para consolidar la investigación en el ámbito asistencial.
Reconocimiento estructural a la investigación enfermera
La creación de las categorías de Enfermero Clínico Investigador y Enfermero Especialista Clínico Investigador ha sido especialmente valorada por el Consejo Andaluz de Enfermería, que considera la medida "un antes y un después" para la profesión en Andalucía.
La presidenta del Consejo ha destacado que, por primera vez, se reconoce de forma estructural que las enfermeras no solo desarrollan labores asistenciales, sino que también generan conocimiento científico aplicado directamente a la mejora de la salud de la ciudadanía. La nueva categoría permitirá dedicar entre el 50% y el 100% de la jornada laboral a proyectos de investigación integrados en las propias unidades asistenciales, con una orientación directa a la práctica clínica.
Desde el organismo colegial se subraya que esta integración favorecerá la seguridad del paciente, la eficacia de los cuidados y la eficiencia en el uso de recursos sanitarios, además de reforzar el desarrollo profesional y la retención del talento en el sistema público.
Satse pide extender el modelo a fisioterapeutas
Por su parte, el Sindicato de Enfermería Satse en Andalucía ha valorado positivamente la publicación de la orden, al considerar que "responde a una demanda histórica" y culmina un proceso iniciado hace años, cuya creación fue aprobada en Mesa Sectorial en octubre de 2022.
El sindicato destaca que el reconocimiento de la actividad investigadora dentro de la jornada laboral "consolida la evolución de la Enfermería como disciplina científica y facilita que la evidencia se traduzca en mejoras directas en la atención sanitaria".
No obstante, Satse ha reclamado que el modelo se extienda al resto de categorías del Grupo A2 sanitario, especialmente a los fisioterapeutas, al entender que estos profesionales "también desarrollan una labor investigadora relevante en ámbitos como la rehabilitación, el dolor crónico o la fisioterapia respiratoria y requieren un marco normativo similar".
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