Andalucía

Un caza ruso sobrevoló Cádiz y Huelva

  • La aeronave fue interceptada por dos F-18 españoles a través de la Base naval de Rota

Un caza ruso en pleno vuelo. Un caza ruso en pleno vuelo.

Un caza ruso en pleno vuelo. / D. S.

Un caza de combate ruso sobrevoló Huelva y Cádiz la madrugada del pasado jueves. Fue interceptado frente al área de influencia de la base de Rota por dos reactores F-18 españoles, pertenecientes al Ala-15 con base en Zaragoza. El avión ruso entrado en la zona de interés estratégico aéreo de España por Gijón, sobrevoló luego frente a Galicia y atravesó el frente marítimo de Portugal.

El aparato fue identificado como un Sukhoi-35 (Su-35). Antes había sido seguido y vigilado por aviones de otros países europeos durante su "traza de tanteo", vuelos de la fuerza aérea rusa cuyo objetivo es calibrar los tiempos de reacción y buscar fallos en procedimientos de respuesta defensivos de países europeos.

La incursión del caza ruso fue detectada la noche del miércoles por los radares asignados a la operación de la OTAN bautizada como Policía Aérea del Báltico, desplegada para proteger el espacio aéreo de Letonia, Estonia y Lituania. A medida que progresaba en su avance, el Su-35 fue seguido y vigilado por cazas noruegos, británicos y franceses.

Su intrusión en el espacio aéreo español se produjo la madrugada del jueves. Dos cazas F-18 españoles se pegaron al aparato ruso frente a las instalaciones portuarias de El Musel en Gijón, desde donde el viró al oeste, para proseguir sobrevolando frente a la costas gallegas, bajar Finisterre y seguir hacia el litoral portugués. A partir de la entrada en aguas lusas, los F-18 españoles regresaron a base, tras ser relevados por dos F-16 portugueses que habían despegado del aeródromo militar de Monte Real, en el distrito de Leira.

Tras sobrevolar en menos de una hora toda la costa portuguesa dobló frente al cabo de San Vicente. En ese instante volvieron a salir de Zaragoza los F-18 españoles para atajarle el rumbo. El caza ruso fue de nuevo interceptado por los aparatos españoles, que se adosaron a él mientras este sobrevolaba el litoral de Huelva enfilando hacia la Bahía de Cádiz. Durante todo este trayecto, el avión intruso había mantenido apagado su indicativo IFF (Identificador Amigo-Enemigo; Identification Friend or Foe, por sus siglas en inglés), una práctica que constituye una violación en los protocolos de la OTAN.

Posteriormente, el Sukhoi-35 habría virado y reemprendido el vuelo de regreso hacia su base, tras pasar al través de la base aeronaval de Rota, alejándose del litoral y adoptando un rumbo inverso. Tanto en el trayecto de ida como de retorno, el piloto del caza estuvo asistido por otra aeronave cisterna ruso, que lo reabasteció en vuelo.

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