Andalucía

Los chiringuitos dan por perdida la Semana Santa

  • La fragilidad de las instalaciones hosteleras de las playas no aguanta la embestida de 'Emma'

  • Matalascañas y La Antilla, las más afectadas

El propietario de un chiringuito de La Antilla señala los destrozos en su establecimiento. El propietario de un chiringuito de La Antilla señala los destrozos en su establecimiento.

El propietario de un chiringuito de La Antilla señala los destrozos en su establecimiento. / jordi landero

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La borrasca Emma ha dejado tras su paso una estela de destrozos en la costa Huelva, con importantes destrozos en el mobiliario de muchas playas, en construcciones públicas como paseos marítimos y calles o en viviendas de primera línea de costa y hasta de segunda en algunos casos, como sucedió en la playa lepera de La Antilla. Pero sin duda la peor parte de los devastadores efectos de Emma ha sido para las construcciones más frágiles, los chiringuitos de playa, muchos de los cuales han dado ya por perdida la Semana Santa y todo el resto de la pretemporada veraniega, especialmente los más afectados, que en la provincia de Huelva se localizan sobre todo en playas como las de La Antilla (Lepe), Isla Cristina y Matalascañas, entre otras.

Para Stephane Navarro, presidente de la Asociación de Chiringuitos de Huelva, que además es propietario de una de las instalaciones de este tipo que más daños ha sufrido de todo el litoral onubense, el sector está aún "bajo los efectos del shock que ha supuesto vivir todo esto, que ha sido muy fuerte, ya que no estamos acostumbrados a este tipo de temporales".

"Siniestro total" es la expresión que mejor define a muchos establecimientos

Navarro, que llegó a La Antilla en 1998, también quiere dejar patente la "preocupación" del sector por el estado de las playas, que según sus palabras "han sufrido un destrozo bastante considerable y somos conscientes de lo que cuesta reponer todo esto". Su establecimiento, El Camaleón, ha quedado "siniestro total". Pero a pesar de todo también se muestra "ilusionado" porque "hemos visto que todas las autoridades se han implicado y nos han dado su palabra de que para Semana Santa las playas estarán al menos preparadas para el baño, y de cara al verano completamente restauradas". Y cree fervientemente que "las ayudas van a llegar porque los políticos han venido de la mano a comprobar los daños y se han sensibilizado muchísimo con esto, independientemente del color político de cada uno. Y eso es muy positivo para nosotros". porque percibimos que van todos en la misma dirección, que no es otra que la reposición de todo esto".

Otro damnificado es el chiringuito Almalu I, que regenta desde hace 17 años Rafael Rodríguez Redondo frente al camping Giralda, muy cerca de la Playa Central de Isla Cristina, una instalación de la que viven en temporada alta una media de 15 familias. "Sólo se ha salvado el módulo de madera donde se encuentran la barra y la cocina", detalla Redondo con resignación, quien añade que las pérdidas podrían estar entre 40.000 y 50.000 euros. Y no habrá ingresos esta Semana Santa, no podrá abrir. "Tendremos que correr mucho para poder abrir a finales de junio", ya que "no nos queda otra, es nuestro medio de vida, y tenemos que aprovechar el verano para subsistir el resto del año".

En Isla Cristina, el chiringuito Neptuno II, uno de los más veteranos de la zona con casi medio siglo de historia, tampoco podrá abrir hasta el verano. La intención de su propietario, Rogelio Segundo, era abrir con motivo del Día de Andalucía, para lo cual "ya teníamos hasta el género comprado". "He visto muchos temporales, pero tan devastador como este, ninguno", se lamenta Segundo.

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