Málaga

La esperanza de ser parque nacional

  • Los pueblos de la Sierra de las Nieves miran al futuro con optimismo, aunque también con ciertas reservas, sobre las oportunidades que se abrirán para el desarrollo de la economía

Pico de Torrecilla, el más alto del parque natural de la Sierra de las Nieves. Pico de Torrecilla, el más alto del parque natural de la Sierra de las Nieves.

Pico de Torrecilla, el más alto del parque natural de la Sierra de las Nieves.

La mayoría son pueblos pequeños y que sufren el despoblamiento desde hace años por falta de oportunidad para la gente joven. Pero ahora empieza a vislumbrarse un futuro esperanzador para muchos de ellos gracias al entorno privilegiado en el que se encuentran y que situará definitivamente a Sierra de las Nieves en el mapa mundial gracias a la figura de parque nacional con la que se apellidará previsiblemente a partir del año que viene. Sus habitantes, acostumbrados desde hace 25 años a vivir con las limitaciones propias al estar enclavados en medio de una joya natural, confían en obtener la recompensa a todo este periodo de maduración y consenso que concluirá en unos meses.

No ha sido un camino fácil hasta llegar aquí y, de hecho, aún son muchas las dudas que tienen estos pueblos sobre lo que supondrá realmente pasar a formar parte de la red de VIP ambientales de España, que actualmente la componen 15 espacios. Las alrededor de 64.000 personas de los municipios incluidos en la zona propuesta como parque nacional (Benahavis, El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera), junto con los municipios de la zona periférica de protección y área de influencia económica (Alozaina, Casarabonela, Guaro, Igualeja, Ojén y Serrato), están aún a la expectativa y son pocos los que se han atrevido ya a anticiparse a la nueva situación.

Pero, aunque con prudencia, empieza a verse cierto movimiento. La marca Sierra de las Nieves como futuro parque nacional ya atrae a turistas y la oferta de alojamientos es lo primero que ha ido apareciendo. Tomás Rueda, gerente de la Mancomunidad de Municipios Sierra de las Nieves y coordinador de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves, lo corroboró al señalar que cuando en 1995 este espacio recibió esta última catalogación por parte de la Unesco no había ningún hotel en la zona, sin contar los de Ronda. Ahora ya son más de una docena, a los que hay que sumar las casas rurales que también han ido ampliando el número de plazas.

Desde que en 2011 se perfiló de manera decidida la propuesta para emprender el camino hacia el parque nacional, el gerente de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de las Nieves comentó que "hemos notado que el territorio ha avanzado y que hay promotores interesados en construir algún pequeño hotel". Por ejemplo, en Yunquera sólo había un camping y se plantea uno de estos proyectos.

"Se ha producido un despertar", aseguró Rueda, que insistió en que se ha notado también en la creación de empresas de turismo activo por parte de emprendedores locales ya que "hasta ahora venían de fuera a traer a extranjeros desde la Costa". Ese cambio de mentalidad ha sido un trabajo de años. El coordinador de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves explicó que "nos ha costado mucho porque los jóvenes estaban acostumbrados a irse de aprendiz a la Costa del Sol para ganar dinero", y añadió que "aunque parezca mentira la crisis nos ha ayudado a que se den cuenta que a la larga es mejor vivir del territorio propio que estar sujeto a contextos externos".

También han empezado a surgir ya empresas autóctonas de artesanía local y alimentarias como queserías artesanales, lo que Rueda destacó como "ese marchemos de calidad con imagen asociada a la marca Sierra de las Nieves que va creando el desarrollo de la economía de la zona gracias a que la gente está aprendiendo a diversificar". En los pueblos la alegría de momento es contenida. El alcalde de Tolox, Bartolomé Guerra (Tolox Unido), dijo estar contento pero a la vez a la expectativa porque "sabemos que este distintivo atraerá turismo e inversiones que esperemos que permitan a los emprendedores locales desarrollar sus propios negocios".

Al ser el municipio que más superficie aportará al futuro parque nacional, más de 6.600 hectáreas, confió en que se tenga en cuenta ese hecho "a la hora de percibir los recursos e infraestructuras que se derivarán de la declaración y de ahí nuestras reticencias", además de ser el lugar elegido para construir el futuro centro de visitantes.

Pero de momento este municipio de apenas 2.000 habitantes ya se ha puesto manos a la obra "para que los turistas que vengan se sientan cómodos y quieran volver a repetir", dijo el alcalde de este pueblo, que ha puesto en marcha nuevas rutas de senderismo para atraer a más visitantes. Incluso se da la circunstancia últimamente de que hay gente de fuera que "se está viniendo a vivir aquí porque están viendo también la posibilidad de crear sus propios negocios", según Guerra.

Eso es lo importante para el regidor de Yunquera, José Antonio Víquez (PP), que la declaración de parque nacional sirva "para fijar la población al territorio". En su opinión, es "fundamental que se cree riqueza y que el valor añadido se quede aquí porque si no, no estaremos logrando el objetivo de crear una economía basada en el territorio". Pero la principal limitación para lograrlo es a día de hoy la falta de infraestructuras y "las limitaciones mentales de la gente", si bien sí reconoció que "ya empieza a verse cambios en los jóvenes".

En Istán, el segundo pueblo que más superficie aportará al parque nacional con 6.392 hectáreas, tienen una dificultad añadida y es que su cercanía a la Costa del Sol ha hecho que "la gente esté acostumbrada a la comodidad de tener una nómina sin arriesgar", afirmó su alcalde, Diego Marín (PSOE), que también espera que la nueva figura de protección de la Sierra de las Nieves suponga un impulso "para que nuestros municipios cambien y los nativos puedan trabajar en la zona con nuevas empresas propiciando un boom de creación de empleo". Aunque Marín tiene claro de que "no se trata de convencer a la gente sino de que vean las ventajas y vaya surgiendo".

Pero incluso en los municipios de la zona periférica de protección del futuro parque las expectativas de la nueva situación son altas. Al menos, el alcalde Monda, Francisco Sánchez (IU), está convencido de que "todo lo que esperamos que salga de esto es bueno". Eso sí, también reconoció que a "la gente le falta un empujón para crear iniciativas", si bien confió en que eso cambie ante el hecho de que la marca Sierra de las Nieves "va a abrir muchas puertas que hará que el futuro de estos pueblos cambie y nos sitúe en el mapa".

Los beneficios con el desarrollo del turismo, inversiones y creación de puestos de trabajo directos e indirectos están más que acreditados en los demás parques nacionales que conforman la red y que reciben la visita de unos 15 millones de personas al año. El equilibrio entre el desarrollo sostenible y el futuro de este territorio parece estar claro en la mentalidad de todos los que han hecho posible el luchar por el más alto galón ambiental. Las 22.983 hectáreas del futuro parque de la Sierra de las Nieves incluyen sus dos grandes joyas, el bosque de pinsapos y las peridotitas. Su protección está más que garantizada. Ahora habrá que velar también por la de los pueblos que lo han hecho posible.

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