Mostra de Venecia

Penélope Cruz reina en la alfombra roja

  • La actriz protagoniza 'Wasp Network', película con la que el realizador francés Oliver Assayas compite por el León de Oro

Penélope Cruz posa ante la prensa gráfica en el Festival de Venecia. Penélope Cruz posa ante la prensa gráfica en el Festival de Venecia.

Penélope Cruz posa ante la prensa gráfica en el Festival de Venecia. / Efe

Penélope Cruz acaparó este domingo todas las miradas en la alfombra roja más latina de esta 76ª Mostra de Cine de Venecia, previa a la proyección de Wasp Network, el thriller de espías cubanos con el que Oliver Assayas aspira al León de Oro.

La actriz española llegó con Assayas a ritmo de Demasiado corazón y deslumbró con un impresionante vestido blanco con plumas y pedrería incrustada ajustado en el cuerpo y terminado en una voluminosa falda asimétrica con volantes en gasa.

Tras desfilar ante los fotógrafos, a las puertas de la Sala Grande de la Mostra, dedicada a las grandes ocasiones, se detuvo a firmar autógrafos a la multitud que la aclamaba y que llevaba horas esperando pese al calor frente al Palacio del Cine del Lido.

Junto a ella posaron el mexicano Gael García Bernal, el venezolano Édgar Ramírez, el brasileño Wagner Moura y el argentino Leonardo Sbaraglia, que se divirtió brincando ante las cámaras.Todos ellos también acudieron al grito de sus seguidores.

La gran ausente fue la cubano-española Ana de Armas, que también forma parte del reparto pero que no se ha dejado ver en Venecia.

Rodada entre Cuba y Miami y basada en el libro "The Last Soldiers of the Cold War", de Fernando Moráis, la película de Assayas se centra en un grupo de espías cuyo objetivo era neutralizar a los grupos anticastristas de Estados Unidos.

En Wasp Network Cruz interpreta a Olga Salanueva, la mujer de René González, detenido en Florida (EE. UU.) por espiar a los grupos anticastristas. Por la mañana, en la rueda de prensa de presentación, la actriz explicó que para preparar su papel, sobre todo para recrear el acento cubano, contó con la ayuda del director Pavel Giroud, que la acompañó durante meses como "un maestro maravilloso". "Fue un proceso bonito. Los primeros días te quieres tirar de los pelos porque piensas que no lo vas a conseguir", aseguró la actriz, que a su llegada al Lido veneciano se detuvo a firmar autógrafos.

Preguntada por la realidad que percibió en Cuba durante el rodaje, la madrileña destacó que "la gente es maravillosa, es un lugar que te enamora sobre todo por su gente porque tiene un corazón, unos valores y una humildad".

Ella necesitaba información de los cubanos para interpretar su papel, debía "comprender la cabeza" de su personaje, por lo que no paró de hacer preguntas. Pero no siempre fue fácil. "Era muy difícil recibir información concreta de la gente, incluso cuando llevábamos ya meses y teníamos buena relación con ellos, era difícil que compartieran con nosotros cómo realmente se sentían", recordó.

"Ahora con los cambios y con todo lo que llevan pasado en las últimas décadas y lo de detrás, que ha marcado mucho lo que lleva pasado en las últimas décadas. Ha sido también fruto de lo que pasó antes. Es complicado", reconoció.

Añadió que "yo no siento una libertad muy grande a la hora de hablar por su parte y a la hora de compartir como se sienten y eso sí es algo que me inquieta, porque creo que en 2019 en cualquier lugar del mundo alguien debería sentirse libre para hablar".

Junto a ella estuvieron el director y algunos de los actores que componen el retrato de este thriller policial, como el mexicano Gael García Bernal, el venezolano Edgar Ramírez, el brasileño Wagner Moura y el argentino Leonardo Sbaraglia.

La cinta, ambientada en La Habana de los 90, cuenta la historia de una red de espías de Castro que se infiltraron entre los exiliados en Miami para detener y neutralizar a los anticastristas que perpetraban atentados en la isla para hacer caer el régimen.

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