Pregón de la Semana Santa 2010

Un báculo para despejar las dudas

  • Los asistentes al Pregón coinciden en calificarlo como una pieza de gran calidad literaria y totalmente diferente a lo escuchado hasta ahora · El arzobispo tiende la mano a Barbeito para superar sus inquietudes

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Arzobispo y pregonero asiendo juntos el báculo, símbolo del poder de quien es ministro de la Iglesia. Entre monseñor Asenjo y Antonio García Barbeito ha surgido una "sincera relación de amistad y afecto" -como ambos repitieron varias veces en el día de ayer- fruto de los encuentros y las llamadas telefónicas producidas desde que Barbeito fuera nombrado para pregonar la Semana Santa. La complicidad ha llegado hasta el punto de que el texto estaba dedicado al prelado. Ayer, tras el Pregón, en la sobremesa de la comida del Alcázar, monseñor le tendió su mano más sincera al vocero para ayudarle a superar todas esas dudas que pudiera tener sobre su sentimiento religioso y que se vieron reflejadas en el texto: "Le ofrezco a Barbeito mi acompañamiento, mi amistad, mi báculo para que sea su apoyo y lo pueda ayudar a disipar sus dudas y a recuperar las certezas". Asenjo definió el Pregón como insólito, poco ortodoxo y muy hermoso formalmente: "No sé si sevillano o poco sevillano, pero sí para estudiar, leer y releer, para servir al camino de la reflexión. Es un texto unamuniano en el que ha exhibido sus dudas y certezas.

Antes, Barbeito, en su alocución, bromeó con el arzobispo: "Queridísimo monseñor, lo va a tener muy difícil para no beatificarme después de esto. Igual acaba usted en la radio y yo en el Arzobispado. Algo va a pasar". El pregonero volvió a dar gracias por la confianza cercana de Asenjo y por el respeto del público: "El silencio que me habéis regalado es el aplauso más bonito que he recibido".

El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, aseguró que era el Pregón más religioso que había escuchado en los 17 años que ha estado presente en el Maestranza: "Me ha parecido extraordinario, con una gran profundidad en cuanto a fe. Todos sabíamos lo que Barbeito nos iba a decir". El alcalde resaltó la apreciación de la ciudad realizada desde la provincia.

El presidente del Consejo de Cofradías, Adolfo Arenas, se mostraba exultante tras el Pregón: "Has hecho con nosotros lo que has querido. No puedo decir que lo de esta mañana haya sido un pregón. Ha sido algo diferente a todo. Por primera vez no se contaban más que los silencios, por algo estábamos en el Maestranza. Ése ha sido tu premio inmediato. No querías un aplauso que pudiera interrumpir tu diálogo con la ciudad, con las hermandades y con Dios".

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