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Enemigo mío

  • Panini recupera una de las mejores etapas protagonizadas por el Capitán América, gracias al buen hacer de Mark Waid y Ron Garney

Portada del cómic Portada del cómic

Portada del cómic

El constante nacimiento de nuevas series, miniseries, one shots, etc, hace que la cantidad de comic-books que se publican en los Estados Unidos se incremente hasta la locura. ¿Qué es lo malo de esta situación? Pues que es prácticamente imposible mantener la calidad (hay excepciones, por supuesto) cuando se está a las riendas, como guionista, de un título, debido a que todos los meses, y en ocasiones quincenalmente, el tebeo debe de estar disponible para los lectores.

Hay infinidad de ejemplos de esta situación que señalo, y no solo eso, sino colecciones que solo nacen con el propósito de ocupar un lugar en la estantería de las tiendas, intentando robarle protagonismo a una de la distinguida competencia.

Pues bien, todo esto sumado a problemas económicos y, sobre todo, a un fin de ciclo en la propia editorial Marvel, hizo que los editores necesitaran insuflar aire nuevo a algunas colecciones. Una de ellas, en las que el guionista Mark Gruenwald había llevado a su protagonista hasta un callejón sin salida, fue Capitán América.

Es por ello que se contrató los servicios de un tándem creativo que demostró, con una buena dosis de talento, cómo había que hacer las cosas. Y no creáis que revolucionaron el medio, tan solo aplicaron sobre el papel su experiencia previa en esto de los comics.

Y acertaron de pleno.

En este primer volumen recopilatorio, titulado Operación Renacimiento, vamos a darnos de bruces con una misteriosa noticia, y es que el defensor de la patria ha desaparecido en extrañas circunstancias, dejando al resto de su grupo, Los Vengadores, solos y metidos de lleno en un problema ante las exigencias de un grupo terrorista que acaba de secuestrar al presidente del país y a un grupo de políticos…

Para conocer cómo salen de semejante embrollo tendréis que sumergiros en la lectura, apasionante y de ritmo brutal, que nos regalan un Mark Waid en plena forma y Ron Garney, dibujante de talento impresionante, que aquí se despojó paulatinamente de lastre gráfico, plasmando un estilo más sintético del que nos tenía acostumbrados, con poderosas ilustraciones que se salen de las páginas.

Sí, todo esto está muy bien, pero os preguntareis dónde demonios está el Capi, ¿no? Pues bien, sin entrar en muchas pistas, os diré que sí, el protagonista vive, pero cuando despierta se va a encontrar con que todo lo que ha vivido hasta entonces ha cambiado y ahora, la que ha sido el gran amor de su vida, Sharon Carter, ya no tiene los mismos sentimientos hacia él y, de hecho, ha cambiado de lado, trabajando para ese gran enemigo con el que, durante años, ha protagonizado una eterna batalla…

Y todo para enfrentarse a un peligroso grupo, el Kubekult, que pretende resucitar al líder del partido nacionalsocialista, Adolf Hitler,que hasta ese momento parecía muerto y enterrado pero cuya esencia vital permanece encarcelada dentro de cierto objeto de gran poder. Arrebatarles este objeto será precisamente el objetivo a conseguir por Steve Rogers, la ex agente Carter y ese misterioso benefactor que lo ha regresado a la vida.

Se inicia aquí una de las grandes y mejores etapas del personaje, de lectura ágil y que demuestra que no hay personaje cuya trayectoria no se pueda revitalizar, insuflándole nueva vida. En estas páginas tenéis el perfecto ejemplo.

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