Tan pronto ayer | Crítica Hombre emboscado

  • Al cuidado del reconocido especialista Pablo Rojas, Renacimiento recopila los valiosos escritos autobiográficos de Guillermo de Torre, el pionero y gran estudioso de las vanguardias

Guillermo de Torre (Madrid, 1900-Buenos Aires, 1971) retratado en 1928. Guillermo de Torre (Madrid, 1900-Buenos Aires, 1971) retratado en 1928.

Guillermo de Torre (Madrid, 1900-Buenos Aires, 1971) retratado en 1928.

Publicado por el mismo sello al que debemos la reedición del fundacional Literaturas europeas de vanguardia, donde Guillermo de Torre realizó la síntesis más temprana y abarcadora de los rumbos emprendidos por los superadores del modernismo en cualquier lengua, Tan pronto ayer no es un libro que aparezca en las bibliografías del autor, que de hecho nunca –aunque consta que las tenía en proyecto y elaboró incluso un índice detallado, transcrito en la edición, además de anotar su título– llegó a escribir unas memorias. Rastreando aquí y allá los esbozos en algunos casos inéditos de su "autobiografía indirecta", Pablo Rojas, de quien habíamos leído un trabajo antológico anterior sobre las "huellas de Dada En España", Poetas de la nada, ha conformado un volumen que retrata al "hombre emboscado tras la máscara criticista". Al primer apartado, titulado como el libro y más propiamente autobiográfico, le sigue un segundo, Evocaciones y fisonomías, donde Rojas ha reunido semblanzas o escritos en los que De Torre, al recordar a otras figuras con las que había tenido trato personal, a veces muy estrecho, como Cansinos, Ramón, Huidobro o Lorca, dejó constancia de sus propias vivencias.

Norah Borges y Guillermo de Torre. Norah Borges y Guillermo de Torre.

Norah Borges y Guillermo de Torre.

Las relaciones entre Borges y De Torre se volvieron difíciles cuando el primero abjuró de sus inicios como ultraísta

No sólo porque fueran cuñados, desde que De Torre se casó con su hermana Norah, las tensas relaciones entre Borges y el erudito madrileño, también efímero poeta y gran editor, se volvieron más bien difíciles –lo demuestra uno de los textos recogidos en la selección, donde trata de la "prehistoria" del argentino– cuando el primero, diluido su fervor novísimo, abjuró de sus inicios como ultraísta. Y fue entre otras esta defección, que se sumaba al silencio más bien mezquino –lo sería asimismo el cambio de actitud hacia JRJ, a quien tanto debían– de los famosos y bien relacionados integrantes de la generación del 27 a propósito de sus inmediatos predecesores, lo que llevaría al crítico exiliado a reivindicar en adelante el decisivo e higiénico papel desempeñado por los ismos en la modernización de la poética hispanoamericana.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios