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Baloncesto | Copa del Rey

De Pau Gasol a Mirotic

  • Málaga busca campeón de Copa en un torneo que parece más abierto y que ofrece una rendija para un finalista no habitual

  • Barcelona-Valencia, plato fuerte para abrir el evento

De Pau Gasol a Mirotic De Pau Gasol a Mirotic

De Pau Gasol a Mirotic

Málaga alumbró en 2001, hace ya 19 años, la irrupción del mejor jugador español de la historia, Pau Gasol. Una actuación descomunal con 20 años (25 puntos y 39 de valoración en una final ante el Madrid) envuelta en unas características no vistas antes en un jugador nacional. En 2014, la última vez que el torneo se celebró en suelo andaluz, fue el trampolín de Nikola Mirotic a la NBA, se fue con el MVP bajo el brazo.

Seis años más tarde, el hispanomontenegrino regresa como rutilante estrella a un evento que busca campeón tras dos entorchados seguidos de los azulgrana, con polémica e igualdad en finales contra el Madrid. El fichaje de Mirotic, un jugador titular de NBA en disposición de firmar un contratazo en la mejor liga del mundo, movió el tablero. Además, con un componente morboso indudable. Vuelve al eterno rival, el Barcelona. Pau Gasol y Mirotic compartieron equipo, además de en la selección española, en Chicago y Milwaukee. En ese hilo invisible se cosen 20 años de baloncesto, los mejores de la historia del deporte en este país.

La ACB intenta hacerse fuerte en un momento en el que la Euroliga come mucho terreno y aprieta. La robustez de la competición existe, se ha inyectado adrenalina con el regreso de los ascensos y los descensos. Y el producto con la Copa es incomparable. Es la subasta de gloria inmediata, un dulce de satisfacción instantánea que atrae mucha atención, no sólo a nivel europeo. La ACB tiene una estrategia de acercarse al público joven que, a veces, puede chocar. Una pelea de gallos, el rap o la cultura urbana son anzuelos que se lanzan para unir baloncesto y juventud. La Copa es el gran escaparate en tiempos en los que la dispersión y la distracción se multiplican.

Álex Abrines y Nikola Mirotic, a su llegada al Hotel Meliá Costa del Sol. Álex Abrines y Nikola Mirotic, a su llegada al Hotel Meliá Costa del Sol.

Álex Abrines y Nikola Mirotic, a su llegada al Hotel Meliá Costa del Sol. / fcb

El sorteo de la competición, favorecido por el hecho de que Casademont Zaragoza e Iberostar Tenerife, muy merecidamente por su juego desplegado y por sus resultados, fueran cabezas de serie, ha abierto una espita que impide una final entre los dos transatlánticos, que se verían, si ganan hoy, en semifinales. Habrá un finalista de entre canarios y maños más Andorra y Unicaja. El único club que ha jugado una final de ellos es el anfitrión (campeón en 2005 y subcampeón en 2009). El club aragonés no es el mismo que consiguiera títulos en 1984, a lomos del inolvidable Kevin Magee, y 1990, con Mark Davis al frente. Y los Arcega, claro. El Iberostar llega con el prurito de la Copa Intercontinental recién ganada. Ellos empezarán a jugar este viernes.

El torneo se abre por el otro lado del cuadro hoy jueves (19:00) con un partido que podría ser perfectamente una final: Valencia-Barcelona. Dos clubes de Euroliga, con núcleos nacionales fuertes. La presión es culé, todos los ojos están puestos en un Mirotic que está respondiendo a las altísimas expectativas durante la temporada. Pero si se le fichó fue para momentos como éste. Y, sin él, el Barcelona ganó las últimas ediciones.

Tras el choque inaugural, el Real Madrid-Bilbao (21:30). Puede parecer un partido decantado para el equipo blanco, que ha tenido un momento de dudas en las últimas semanas tras firmar una racha de más de dos meses sin perder en Euroliga. Pero el Bilbao tiene un curioso récord en la temporada regular. Ha jugado cinco partidos contra equipos de Euroliga y ha ganado los cinco. Al Valencia en casa y fuera, en el Palau para entrar in extremis en la Copa y a Baskonia, el gran ausente de la competición copera, y al propio Real Madrid en Miribilla.

Todo ello, en un club recién ascendido y con un entrenador, Álex Mumbrú, que enlazó su etapa de jugador con la de primer técnico. Lo último que se supo del Madrid en la Copa es que, tras la polémica final del año pasado, quería abandonar la ACB, amenaza no ejecutada.

La competición, pues, empieza con el a priori mejor partido de cuartos de final, a un alto grado de cocción. Pero la sorpresa en la Copa está en cualquier esquina. Y la atmósfera se presta a que pase algo distinto. Málaga espera con un cielo azul y temperatura primaveral. Aquí se coronaron Pau Gasol y Mirotic. Pero también fue MVP en 2007 Jordi Trias. Hay hueco para cualquiera de los 96 jugadores que se vestirán. Hay un título a tres victorias.

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