Cambio de deporte

Petr Cech, del fútbol al hockey sobre hielo

  • El ex portero del Chelsea hace su debut como meta en los Guildford Phoenix

Petr Cech, con la equipación del Guildford Phoenix Petr Cech, con la equipación del Guildford Phoenix

Petr Cech, con la equipación del Guildford Phoenix

Hace poco más de 25 años, Michael Jordan, el mejor jugador de la historia de la NBA, se cansó del baloncesto y se enroló en los Chicago White Sox, equipo de béisbol estadounidense. Una aventura arriesgada y a todas luces innecesaria para un señor que acababa de ganar tres anillos consecutivos con los Bulls.

La historia no acabó bien. Bueno, en realidad sí, porque el fracaso que fue su affaire con los guantes y los bates fue proseguido por otros tres anillos en la NBA.

Ahora, 25 años después de aquel intento fallido de Jordan, otro deportista profesional intenta probar suerte en un campo diferente del que le dio la gloria. Petr Cech, el que fuera portero del Chelsea durante casi 500 partidos, ha cambiado el césped por el hielo y ha emprendido una carrera como meta en los Guildford Phoenix, equipo de la National Ice Hockey League South 2 (una especie de Cuarta división en Inglaterra).

Cech, eso sí, no lo hace como Jordan, en el apogeo de su carrera. El checo se pasa al hockey después de retirarse en el Arsenal, con 37 años y cuando ya le quedaba poco que ofrecer al más alto nivel.

El paralelismo sí es más patente en cuanto al rango del equipo, puesto que Jordan fue relegado a las divisiones menores, con los Birmingham Barons, mientras que Cech tendrá que empezar en los Phoenix de Guildford, lejos del escalafón más alto del hockey en Inglaterra, que, dicho sea de paso, tampoco es la élite mundial.

Pero Cech se ha asentado. Ha cambiado las botas por los patines y ha demostrado que esto está lejos de ser un movimiento publicitario o puro marketing.

Lo advirtió el entrenador del equipo a su llegada. "Petr ha mejorado mucho desde la primera vez que le vi sobre hielo".

Y no eran palabras vacías. El arquero debutó este domingo ante el Swindon Wildcats 2 y lo hizo con una actuación heroica.

Salvó dos penaltis (más que los que paró en los cuatro años que pasó en el Arsenal) en la tanda que definía al ganador y entregó el triunfo a su equipo.

"Nadie podrá quitarme esto nunca", expresó Cech, quien puede que ponga esos dos penaltis en el mismo altar que el que paró a Arjen Robben en la final de la Liga de Campeones en 2012 o el que falló ante él Leo Messi en las semifinales de aquella 'Champions'.

"Es una especie de sueño que tenía desde niño. Salir a la pista y jugar", sentenció Cech. Quizás es lo mismo que le ocurrió a Jordan. Lo que siempre se consideró un fracaso, un error y un 'coitus interruptus' en la carrera del más grande del baloncesto no fue más que el deseo de lograr un sueño de niño o cumplir la promesa hecha a un padre fallecido.

Como si a cualquier aficionado le ofrecen la oportunidad de calzarse las botas de fútbol de su equipo favorito durante un día, empuñar una raqueta ante Rafael Nadal, lanzar unos triples en el Madison Square Garden o luchar por tu continente en la Ryder Cup. ¿Quién diría que no a una nueva aventura, a un nuevo reto, a una nueva vida? Petr no, Michael tampoco. ¿Y usted?

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