baloncesto | nba

El templo del 'inmortal' Kobe

LeBron se dirige al público; a la izquierda, las camisetas en los asientos.

LeBron se dirige al público; a la izquierda, las camisetas en los asientos. / ettiene laurent / efe

Para los miles de angelinos y seguidores acérrimos de Kobe Bryant, la leyenda de uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA será "inmortal" en el que fue su templo durante 20 temporadas: el Staples Center, la cancha de Los Angeles Lakers. Ayer lo homenajeó.

El Staples Center vivió su primer partido tras la irreparable pérdida del legendario ex jugador, mostrando, como antes hizo toda la NBA, lo grande que fue para ellos y el mundo del baloncesto.

Fue una noche especial a la que le faltó el broche final, la victoria, lo que más deseaba siempre la Mamba Negra cada vez que estaba en un campo de juego.

El triunfo se lo quedaron, con todo merecimiento, los Trail Blazers porque tuvieron en el base Damian Lillard a la gran figura por sus 48 puntos y por saber controlar las emociones y las lágrimas que estuvieron durante todo el partido a flor de piel.

Lillard, con siete triples, guió a los Trail Blazers a la victoria en un ambiente cargo de emotividad y que de alguna manera perjudicó a los Lakers, que lucharon con el trauma afectivo de la tragedia de perder a Bryant, su líder encestador de todos los tiempos, que les dio cinco títulos de liga y el que más partido jugó durante 20 temporadas consecutivas.

Ambos equipos participaron en un homenaje conmovedor a Kobe antes del partido, que incluyó canciones, vídeos con acciones destacadas del ya mito angelino y un emocionante discurso de la nueva superestrella de los Lakers, la que llegó para ocupar el puesto de la Mamba Negra, LeBron James.

Lo más destacado de la carrera de Bryant fue el leitmotiv en la pantalla de vídeo del campo en cada descanso, mientras que Lillard fue el que puso la mejor exhibición encestadora y el espectáculo deportivo.

Pero Lillard fue consciente de que nada de lo que se hiciese en la pista del Staples Center iba a traspasar más allá del elemento estadístico y de darle una importante victoria a los Trail Blazers (22-27). Además, el base reconoció después de partido que lo que estaba en juego no era ganar o perder un partido sino estar al lado de todas las familias que perdieron a sus seres queridos durante la gran tragedia ocurrida el pasado domingo.

Los Trail Blazers jugaron sin el veterano ala-pívot Carmelo Anthony, amigo personal de Bryant, quien fue baja por "razones personales".

Ante tantas emociones, James todavía tuvo capacidad para aportar un doble-doble de 22 puntos, 10 asistencias y ocho rebotes, en medio de lágrimas y promesas de no olvidar nunca al "hermano" fallecido.

Los seguidores de los Lakers que llenaron el Staples Center no cesaron de entonar el cántico de "¡Kobe! ¡Kobe!" en busca de darle todo el apoyo al equipo angelino. No pudo ser. Al final los Trail Blazers fueron mejores, pero James ya dejó muy claro durante el cálido y emotivo homenaje a Bryant que el espíritu y la memoria de la Mamba Negra perdurarán para siempre dentro de la Lakers Naction.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios