cajasol-Herbalife Gran Canaria

Aíto tira de la chistera

  • Mata, los actores de reparto y la defensa impulsan a la victoria al Cajasol, que da otro pasito adelante en pos de la fase por el título El temple evita la remontada canaria

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Si la inexperiencia era el gran hándicap del Cajasol antes de echar en andar el proyecto en octubre, la energía de un equipo tan juvenil, atlético, vigoroso, ejerce de contrapunto y esa virtud queda clara durante el desarrollo de la competición, cuando las piernas de algunos jugadores pesan y las de los chavales aún vuelan.

El conjunto hispalense está fuerte físicamente y la comprobación palpable se observa en la defensa, hiperactiva, intensa... Cuando al potente estado físico se le une la confianza, la plantilla responde. Aíto sacó de la chistera más trucos; más bien fue trabajando a lo largo del curso con todos sus chicos para ir preparándolos para la batalla. ¿Por qué? Sin los lesionados Landry ni Sastre, con Porzingis en el banquillo huérfano de minutos por un esguince de tobillo, y con dos de los primeros espadas, Satoransky y Bamforth, algo desacertados, salieron a la palestra Marcos Mata, irregular en otras ocasiones, y algunos actores de reparto con más valor que un maletilla. Sobresalió Radicevic, impresionante ayer, destacó Burjanadze, que dio minutos de calidad al equipo, y se apuntó al festín Balvin como colofón al decimocuarto triunfo de esta campaña. Esta victoria ante el quinto clasificado, en barrena con cuatro derrotas seguidas, sirve para dar un paso más en pos de ese sueño llamado play off. Quedan siete por jugar y da la sensación, sin querer ser agorero, de que amarrando los encuentros en San Pablo (Estudiantes, Iberostar Tenerife y Joventut), el reto estaría conseguido al obligar a la Penya a ganar cinco de siete, empezando por hoy, ya que no le valdría el empate con los sevillanos.

Aíto le dio los trastos de matar a Radicevic, un base-escolta con unos fabulosos recursos para anotar en penetración, no tanto en el tiro, el domingo anterior en la cancha del líder y repitió jugada frente al conjunto que entrena Pedro Martínez. El serbio, cuyo descaro y carencias defensivas lo han relegado en estas casi dos campañas que lleva en Sevilla casi al ostracismo, le salió respondón al único bastión ofensivo de los isleños: el menudo Tomás Bellas. Marcos Mata disfrutó de una jornada feliz desde su posición de falso cuatro, alternando alguna vez con la natural de alero. Viendo que tanto Satoransky como Bamforth no estaban para marcar las diferencias, él se colocó el cartel de líder en defensa y en ataque. Tras el 0-5 inicial, la retaguardia cajista colapsó el sistema ofensivo de los grancanarios, que anotaron sólo cinco puntos más en los siguientes 10 minutos merced al esfuerzo atrás de los anfitriones.

Un triple de Burjanadze -al georgiano le vino de cine alejar los fantasmas tras una temporada bastante grisácea con una actuación muy seria- al comienzo del segundo periodo situó por encima de los 10 puntos la ventaja local (21-10). Después, dos fogonazos de Satoransky, con un canastón y luego con un robo que él mismo culminó, amplió la renta a 14 (28-14). Y un par de acciones consecutivas de Mata elevaron el listón a los 18 puntos (34-16), la máxima de los 40 minutos.

No iba a ser coser y cantar, aunque lo pareciera entonces. Los chavales cajistas son muy aplicados, pero no dados a cerrar los partidos con tanto por jugar. Radicevic siguió con sus diabluras y sacó un dos más uno antes de que un triple de Mata mantuviera a raya al Herbalife justo después del intermedio (40-24).

Sin embargo, bajó la guardia el Cajasol, como es normal, y Bellas animó a Newley para iniciar la escalada. Varias pérdidas a resultas de una zona planteada por Martínez permitieron correr a los visitantes, arrimados a seis puntos gracias a la resurrección de su ataque hasta que Bamforth protagonizó un sprint de costa a costa para cerrar con una bandeja sobre la bocina el tercer parcial: 52-44.

El escolta de Albuquerque, motivado, clavó un triple en la reanudación, pero un error en un pase y una mala selección de tiro propiciaron que las balas amarillas se dispararan hacia el aro local y Bellas, con su decimoquinto punto, dejó a cuatro a los suyos. Tiempo cajista.

Mata solventó la papeleta con una jugada de tres a la vuelta de la charla, Balvin machacó un palmeo a dos manos, Urtasun, pícaro, anotó en una entrada y Mata hizo un mate en una contra (65-53). Aún le quedaban fuerzas a los isleños, pero el Cajasol ya estaba seguro de que esto no se le escapaba. Y el play off, a falta de siete partidos, parece que tampoco.

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