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El Celta reduce la ventaja del líder

  • Una genialidad de Denis Suárez con una asistencia a Santi Mina en la recta final hace inútil la remontada del Real Madrid en el Bernabéu

  • Los de Zidane, con un punto sobre el Barça

Benzemá recibe la presión de Aidoo al intentar controlar un balón. Benzemá recibe la presión de Aidoo al intentar controlar un balón.

Benzemá recibe la presión de Aidoo al intentar controlar un balón. / rodrigo jiménez / efe

Un pase mágico de Denis Suárez para el gol de Santi Mina a cuatro minutos del final tiró por tierra la remontada del Real Madrid, de nuevo con la fragilidad defensiva que le costó la eliminación de la Copa, y dio un punto de oxígeno a un Celta que sale del descenso.

Entendió Zinedine Zidane que el escenario era el adecuado para el regreso de Hazard. La realidad es que a estas alturas, cuando un equipo se juega tanto como el Celta, no hay partido asequible. Defensa de cinco rocosa, de ésas que habitualmente se le atraganta al Madrid si el partido no va rodado, un gol tempranero y otro final que cambió de golpe el guión.

La seguridad defensiva que marca el caminar liguero madridista saltó por los aires a los siete minutos. Defensa escalonada y sin tensión. Sergio Ramos salió a por Aspas, que inventó un pase preciso a Smolov, que demostró que es matador. Definición ajustada a un palo y sorpresa en un Bernabéu que recordó de golpe el duelo copero ante la Real Sociedad.

Menos valiente fue el Celta en su propuesta inicial. Ver a Aspas sacrificado tapando las subidas de Carvajal fue un sacrilegio. Pero no sufrió en el primer acto y se pudo ir al descanso con dos goles de ventaja si Courtois no hubiese volado a un testarazo de Aidoo. Otro fallo de concentración en un saque de esquina que pudo pasar factura al equipo blanco.

El Real Madrid se lanzó atropellado a por la remontada, le puso voluntad, pero no probó a Rubén Blanco en toda la primera parte. El guiño de Zidane a Marcelo esperando que sacase su cara ofensiva con menos exigencia defensiva por el rival, dejó subidas del brasileño y ansiedad en los dos balones que enganchó para rematar de zurda desviado. Nunca había lanzado tantos centros al área el equipo de Zidane en una parte y aún menos tan improductivos. Hazard no está para desafíos en el uno contra uno, pero pidió siempre el balón y lanzó paredes. Así encontró a Bale, que no vio puerta en la ocasión más clara. Y el recurso del disparo lejano lo probaron Casemiro y el galés.

El Celta se encerró con su botín esperando enganchar alguna contra peligrosa. Encontraba sentido cuando el balón le caía a Aspas y se asociaba con Rafinha, pero el esférico le quemaba. La falta de acierto madridista en los últimos metros le permitió irse mandando al descanso y con el sentimiento de merecer más si no es por Courtois.

Pero en el Bernabéu 90 minutos son muy largos y quedaba la segunda parte. El Real Madrid, a su ímpetu, añadió velocidad en su posesión tras el descanso y no tardó en avisar de lo que estaba por llegar cuando Sergio Ramos marcó el empate, pero el colegiado lo anuló por fuera de juego.

El pase lo había puesto Bale, de nuevo rehabilitado por Zidane, que quiere tener a todos enchufados para el gran duelo europeo ante el Manchester City. A la remontada le sopló el viento a favor cuando los madridistas encontraron rápido el gol. Marcelo apuró la línea de fondo y su pase atrás encontró la llegada de Kroos, que disparó ajustado a un palo.

No había noticias del Celta. Sus once jugadores encerrados en su terreno, intentando aguantar el vendaval blanco. Kroos buscaba el doblete, Valverde chutaba blando y Hazard provocaba el penalti que volteaba el partido. El pase al espacio de Bale lo aprovechó para correr hasta provocar el contacto con la salida tardía de Rubén Blanco, que lo derribó. A Sergio Ramos no le tembló el pulso.

Vio todo perdido Óscar García y agitó a su equipo. Fue valiente y encontró el premio cuando nadie lo esperaba. Metió a Denis Suárez y Santi Mina, los dos jugadores que crearon el tanto del empate, una genialidad de pase del primero y la definición reduce a un punto sobre el Barça la ventaja del Madrid en el liderato.

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