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Fiesta, sólo si se gana

  • El club celebra su partido mil en la ACB ante el Gran Canaria con la necesidad de romper la racha de seis derrotas

  • Kane y Marelja debutan para refrescar a un equipo débil mentalmente

Zan Tabak da instrucciones a Marelja y Kane durante un entrenamiento en sSan Pablo. Zan Tabak da instrucciones a Marelja y Kane durante un entrenamiento en sSan Pablo.

Zan Tabak da instrucciones a Marelja y Kane durante un entrenamiento en sSan Pablo. / josé ángel garcía

La fiesta que rodeará al encuentro en San Pablo por el partido 1.000 del conjunto hispalense en la ACB debe servir para que los jugadores del Betis entiendan lo que está hoy en juego. Los colores que defienden, aunque sean nuevos esta temporada, tienen mucha historia tras de sí. Décadas. Los de Zan Tabak juegan con la historia, el trabajo de muchos que antes que ellos defendieron la entidad y la ilusión de miles de aficionados que nunca dieron la espalda al equipo, pese a que en las últimas campañas las sombras son más que las luces. El Betis Energía Plus se juega mucho en este encuentro milenario, más allá de entrar en el selecto club de los diez que han alcanzado esta cifra. No es sólo romper una dinámica negativa de seis derrotas consecutivas ya, sino mostrar el deseo de una vez de hacer algo más que salvar los muebles (que es lo primero) y pelear por cada balón evidenciando el respeto que un club histórico se merece.

Tabak incide en que de esta mala racha sólo en dos tropiezos (Andorra y Murcia) el conjunto sevillano mostró su peor imagen. El resto de derrotas se produjeron por "pequeños detalles". Pero no. Es evidente que el equipo tenía (o tiene, mientras no demuestre lo contrario) problemas más graves que esos pequeños detalles, empezando por la actitud y acabando por la falta de un estilo de juego definido y sistemas para aprovechar sus mejores armas en ataque, como la capacidad anotadora de Stojanovski, la movilidad de Lockett o el mano a mano bajo los tableros de Mahalbasic. Cuando se funciona a impulsos es más normal acabar en un colapso que las cosas salgan bien.

Por eso estas dos semanas tras el parón liguero (tras el que pese a no jugar subió dos puestos en la clasificación) deben haber servido para que el técnico balcánico haya incidido en esos aspectos, además del necesario trabajo mental que necesita un Betis acostumbrado a bajar los brazos a las primeras de cambio.

Esto es algo que los nuevos fichajes deben cambiar. Savia nueva para refrescar las ideas y las cabezas. DeAndre Kane y Marelja harán acto de presencia por primera vez en sustitución de Chery y Triguero, que sigue lesionado. El base, por su parte, ha sido el descarte (esperado) de Tabak, por lo que la responsabilidad de Kane será mayor. De hecho, no tardará en asumir galones y debe demostrar que su fama de anotador no es cosa baladí. Seguramente sus puntos le vendrán bien a un Betis que es el tercer equipo menos anotador de la ACB y enfrente tendrá a un Gran Canaria que es la tercera mejor defensa del campeonato.

Pero el plantel que dirige Luis Casimiro, técnico cajista la pasada campaña, es mucho más que una defensa agresiva. Con una amplia plantilla y jugadores polivalentes, el cuadro insular es el quinto ataque de la ACB y buena prueba de ello es el 91-57 que le endosó al Obradoiro la pasada jornada. Con Kuric y Salin martilleando desde el perímetro, el músculo de Báez y Hendrix por dentro, la polivalencia de O'Neal, Paulí, Rabaseda, Pasecniks y Pablo Aguilar y la sapiencia y veteranía en la dirección que imponen Oliver y McCalebb, un despiste condena a cualquiera ante este Gran Canaria. Que se lo digan al Real Madrid, que hincó la rodilla hace dos jornadas. De hecho, aspira este domingo a igualar su mejor racha de victorias (cinco) del presente ejercicio.

Y de despistes anda sobrado un Betis que es el único que ha perdido los dos partidos ante el colista Manresa o es capaz de tirar a la basura un partido que ganaba por 12 puntos al inicio del último cuarto como el de Zaragoza. Son más cosas las que fallan que los pequeños detalles.

Uno de ellos ha sido el bajón de Lockett y Nachbar, del que parece que ambos empiezan a salir y eso lo notará el equipo, ya que son fundamentales en las dos canastas. Otro aspecto importante será la capacidad de Mahalbasic para aguantar en el partido. El austriaco cada vez más acaba los encuentros sin ser eliminado, pero sigue cometiendo demasiadas faltas tempraneras que lo lastran en defensa y pasa de meter la mano en todas las acciones a ser una madre para el pívot rival por miedo a ser eliminado.

Stojanovski tendrá que redoblar esfuerzos para frenar a un tirador como Kuric, de esos tipo Bamforth, capaz de ver el aro como una piscina un día o no anotar d ninguna de las maneras. El macedonio está siendo exprimido en defensa por Tabak y entre él y Alfonso Sánchez deben parar al máximo anotador del cuadro canario, que recupera en este choque músculo en la pintura con Hendrix, por lo que Casimiro tendrá que descartar un interior entre él, el ex NBA Ryan Hollins y el letón Pasecniks, al que algunos comparan con Porzingis, al que también dirigió Casimiro en Sevilla.

Eran otros tiempos y el pívot báltico, hoy estrella en la NBA, no es más que otro de esos jugadores, como muchos otros, que han formado parte del club en su andadura por la ACB durante 28 temporadas consecutivas (desde la 89-90). Hoy serán 12 los que disputen el encuentro 1.000 y cada uno de ellos debe mostrar en la cancha el respeto que merecen todos los que permitieron que ellos sean protagonistas este mediodía. Este campaña sí que algún conjunto caerá al hoyo de la LEB Oro (por motivos deportivos) y el colchón con el descenso es de apenas una victoria. Así que mejor que la fiesta acabe en triunfo.

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