Balonmano playa

De Sevilla a Kazán con el silbato a punto

  • Patricia del Valle ejercerá como árbitro junto a Laura Buchón en el Mundial que empieza mañana en territorio ruso

Patricia del Valle (izquierda) junto a su compañera, Laura Buchón. Patricia del Valle (izquierda) junto a su compañera, Laura Buchón.

Patricia del Valle (izquierda) junto a su compañera, Laura Buchón.

"Con ganas de disfrutar, aprender y seguir sumando experiencias". Así aterrizó Patricia del Valle en Kazán, donde mañana comienza el Mundial de balonmano playa. La sevillana, ex jugadora desde la niñez y que cambió la pelota por el silbato poco después de cumplir los 19 años, es una reconocida árbitro a nivel nacional e internacional. Casi una década después de haber redirigido sus pasos sin decir adiós a su querido deporte, Patricia cuenta las horas para sumar una vivencia más a su extenso currículum.

"Ahora mismo soy ábitro EHF de balonmano playa. En Kazán tengo posibilidades de ascender a Internacional IHS junto a mi compañera, Laura Buchón. Sólo por eso ya me siento muy orgullosa. Hemos trabajado mucho en estos años y ahora disfrutamos de cada llamada que nos hacen. Pase lo que pase en el Mundial, lo que llevamos vivido no nos lo quita nadie", se sincera la joven.

Patricia habla en plural. Junto a Laura, la única árbitro valenciana en territorio ruso, ha vivido cientos de aventuras. "Es mi amiga, mi confidente. Hemos vivido momentos buenos, y también malos. Por eso hemos creado un vínculo tan grande. No me imagino esto sin ella", asegura la hispalense. Laura es su otra mitad cada vez que tiene que hacer sonar el silbato. En cada acción, cada decisión, ahí está. El tándem es perfecto e inseparable, porque juntas han alcanzado metas que hace años se antojaban casi impensables.

Kazán no es el primer destino internacional que afronta Patricia en lo que va de verano. Ya ha pasado por Montenegro, donde se celebró el Europeo sub 18. Entre otros partidos pitó la final femenina entre Hungría y Holanda. Y precisamente a Holanda viajó semanas después para formar parte de una cita del circuito EBT (European Beach Handball Tour) en Camelot.

"Después de todo el año pitando en pista me paso gran parte del verano con las maletas de un lado para otro. Lo pasas mal por la familia y las amistades que no son del balonmano. A veces se hace un poco duro con tanto avión y tanto cambio de horario, pero al final la ilusión puede más que el cansancio. Ésta es mi pasión y tengo que exprimirla al máximo. Cuando sea mayor ya tendré tiempo para veranos con muchas más vacaciones", reflexiona.

Como bien dice Patricia, es momento de "exprimir" el Mundial de Kazán. Y con un poco de suerte, entre pruebas físicas y encuentros que pitar, le quedará algo de tiempo para hacer turismo, asemejando un poco su viaje al que otros muchos realizan en estas fechas por puro placer.

"De Rusia no conozco nada. Se supone que nos va a hacer buen tiempo, aunque por lo visto allí es típico que, de repente, empiece a llover. He leído que no puedes ir a Kazán y no visitar el Kremlin, que es precioso y que además es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Así que voy a hacer lo posible por verlo y hacer algunas fotos", promete Patricia.

Por delante aguardan días frenéticos, partidos cargados de emoción y algún que otro rato de descanso.

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