Atletismo | Cross de Itálica

Worku se regala un triunfo con exhibición en Itálica

  • El joven etíope, que un día después de la carrera cumplirá 18 años, se hace con lo corona de laurel en Santiponce con autoridad

Worku celebra de rodillas su triunfo en Itálica al cruzar la meta. Worku celebra de rodillas su triunfo en Itálica al cruzar la meta.

Worku celebra de rodillas su triunfo en Itálica al cruzar la meta. / Juan Carlos Vázquez

El joven etíope Tadese Worku, que cumple 18 años un día después de la carrera, se regaló y regaló a los espectadores, un incontestable triunfo en la XXXVIII edición del Cross de Itálica, con un ataque a dos vueltas del final que dejó clavado al eritreo Aaron Kifle, en una carrera en la que Carlos Mayo ofreció una grandísima imagen plantando cara a los africanos para acabar sexto y primer español.

La carrera internacional masculina, que siguió al millar de populares que se dieron cita una hora antes, fue un monólogo de Worku, que puso el piloto automático con una imponente zancada para convertirse en el hombre del momento en el campo a través tras ganar hace una semana en Elgóibar, también dejando atrás a corredores del nivel de otros favoritos como Paul Chelimo, segundo y que encabezó durante muchos minutos la prueba junto al eritreo Aaron Kifle, encargado de hacer la primera gran selección y que se derrumbó en la última vuelta.

Aún como menor de edad, Worku inscribió su nombre en el palmarés de Itálica tomando el testigo de su compatriota Tamirat Tola, último etíope en ganar en Santiponce en 2016. Y lo hizo a la grande, con una marca de 27.30 con la que su nombre ha pasado definitivamente al primer plano del atletismo, con una exhibición que no es flor de un día pues repitió lo que hizo hace una semana en Elgóibar para mantener el dominio africano en la prueba que el estadounidense Chelimo trataba de romper. Imposible.

Worku se dispone a cruzar el arco romano. Worku se dispone a cruzar el arco romano.

Worku se dispone a cruzar el arco romano. / Juan Carlos Vázquez

El poderío del joven etíope quedó patente con más de dos vueltas por delante. Fue en la subida Mamede, en honor al portugués Fernando Mamede, ganador en 1984 y 1985, donde dio el tirón definitivo rompiendo un cuarteto que también integraban los citados Chelimo, Kifle y el norteamericano Sahdrack Kipchirchir, nacionalizado tras alistarse en el ejército estadounidense. Sólo Kifle trató de responder a Worku, pero lo hacía a distancia. A cada zancada de Worku la ventaja crecía y Kifle, cuarto en el Mundial de Aarhus en 2019 y tercero en Amorebieta y Elgóibar, acabó pagando el esfuerzo de intentar dar caza a Worku.

El etíope no miró más atrás. En cuanto aceleró nadie fue capaz de mantener su ritmo entrando en la curva Domingos Castro, que antecede a la línea de meta, sabiéndose ganador. Y la emoción pasó a la pelea por el segundo puesto. Kifle se derrumbó y Chelimo se impuso en un sprint a Kipchirchir, tercero, mientras que Kifle entró encuarta posición. Por detrás como un tiro llegaba Carlos Mayo, el mejor español en la prueba que se mantuvo siempre con los mejores superando a atletas como el marroquí el marroquí Soufiane El Bakkali, subcampeón del mundo de los 3.000 obstáculos.

Worku encabeza el grupo durante el recorrido en el complejo romano de Santiponce. Worku encabeza el grupo durante el recorrido en el complejo romano de Santiponce.

Worku encabeza el grupo durante el recorrido en el complejo romano de Santiponce.

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