Coosur Real Betis Amistoso con el Zenit: competir como aval (80-82)

  • El Betis cae ante el Zenit en San Pablo dejando una buena imagen frente a un equipo de Euroliga

  • Generar más por dentro y mantener un nivel defensivo más constante, las líneas de mejora

Comentarios 0

En pretemporada de poco sirven los resultados. Incluso una derrota en un amistoso ante un rival superior como el Zenit por 80-82 debe servir a este Coosur Real Betis para regresar con confianza a la ACB.

Quedan dos semanas para empezar la liga y detalles por pulir, claro. De entrada, cerrar el rebote. Hasta seis rebotes ofensivos capturaron los visitantes en la primera parte, que les valieron 10 puntos. Sin Nacho Martín ayudando, aún tocado en el gemelo y ausente, e Izundu en Nigeria resolviendo su interminable papeleo, el juego interior está, de momento, cojo.

Aun así el Betis mostró una buena puesta en escena ante un rival superior al que le faltaban también piezas como los mundialistas Albicy y Ponitka, Zubkov, recién llegado de China, y Will Thomas, lesionado. Y todavía le queda a Joan Plaza, operado ayer del hombro izquierdo en Madrid, un gran equipo.

Poca defensa de inicio de un lado y otro permitieron un intercambio de golpes con los verdiblancos al mando con un activo Borg y Voronov respondiendo. La entrada de Ayón le dio un plus al cuadro ruso, dominando la zona de antemano ante una defensa rival que cometió su primera falta en el primer cuarto a 39 segundos del final del acto. Demasiado blandos los de Curro Segura y algo lentos en las ayudas, concediendo tiros cómodos al Zenit, acertado en el perímetro.

Cinco triples logró el equipo de San Petersburgo en los primeros 10 minutos (23-27) por dos de los sevillanos. Esta estadística se convirtió en problema en el segundo acto. Los tiros no entraban y el Zenit comenzó a abrir brecha aprovechando los errores locales hasta el 29-41 con un parcial de 0-10 que cortó Rivers. Se activó el alero en el tramo final del cuarto, pero las pérdidas tontas, clásicas en esta época de preparación y el arreón de Ponkrashov mantuvieron la diferencia (35-44).

Tuvo que volver Borg a pista para que el Betis anotase otro triple, el único de este cuarto, al que respondió de inmediato Hollins. Es pretemporada y hay errores, pero la falta de Rivers a 1,5 segundos del final que permitió a Renfroe poner el 38-49 al descanso es inconcebible en un partido oficial.

Salió el Betis de los vestuarios más intenso atrás. Metiendo más manos, más duro y cerrando mejor el rebote. Y así pudo correr y encontrar más puntos con Rivers, Whittington, un faro por dentro, y Conger. También tenía ganas un Sipahi que creaba mucho posteando y que fue con todo a por un rebote tras un triple suyo errado llevándose por delante a una mole como Iverson. Viene con ganas.

El base turco colocó a su equipo a un punto (58-59) con una entrada al borde del final del cuarto, sacando el 2+1. Falló el adicional, pero Whittington rebajó el balón para poner por delante al Betis al final del tercer cuarto (60-59) desde el 16-14. El Betis estaba en el partido, pero el juego interior de los de Plaza marca diferencias con Ayón, que corre al contragolpe como un escolta, Iverson e incluso Abromaitis. Entre los tres estiraron al Zenit (65-74), pero Obi y Rivers sostuvieron al equipo para llegar vivo al final. Muy vivo.

Y con más ganas. Peleando cada balón y teniendo el tiro para forzar la prórroga, pero la jugada tras tiempo muerto y con 80-82 salió malparida desde el inicio y Sipahi no pudo empatar con su lanzamiento final. No ganó, pero compitió y eso, a estas alturas, es un aval para creer.

Stats. Stats.

Stats.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios