betis energía plus

El banquillo es de Cate y Triguero

  • Los dos interiores no aprovecharon la oportunidad de reivindicarse tras la marcha de Zoric.

Zan Tabak, técnico del Betis, da indicaciones a Mahalbasic. Zan Tabak, técnico del Betis, da indicaciones a Mahalbasic.

Zan Tabak, técnico del Betis, da indicaciones a Mahalbasic. / m. g.

De la urgencia de la llegada de un nuevo pívot que mejorara las prestaciones en la zona del Betis Energía Plus, después de la marcha de Luka Zoric, era algo que no hacía falta ser pregonado. Lo evidenciaban las sensaciones que el equipo ha transmitido en la cancha y las estadísticas registradas en las dos últimas dos jornadas, saldadas ambas con sendas derrotas.

Si existió por un instante la curiosidad de ver en acción a los dos pivots suplentes, con la responsabilidad de suplir la ausencia del cinco croata, la realidad arrojada en el encuentro ante el Valencia Básket (66-52) y en el desplome en casa contra el Baskonia (60-94) vino a aumentar aún más lo perentorio de hacerse con los servicios de un pívot fiable.

Tal vez no ha llamado tanto la atención entre los aficionados el rendimiento durante este periodo de Juanjo Triguero, cuyo fichaje, realizado en el mercado veraniego, provocó no pocas protestas entre la hinchada verdiblanca, sino la evidencia de que a Emanuel Cate, el teórico tercer pívot del equipo, aún le faltan demasiados pasos para alcanzar el nivel competitivo que exige la Liga Endesa.

Aunque la progresión del joven jugador rumano, en su segunda campaña cedido por el Real Madrid, resulta perceptible, sus números dejan entrever la ausencia de la madurez como jugador. En las dos jornadas disputadas, Cate ha dispuesto de 36 minutos (18 minutos de promedio) en los que ha anotado dos de cuatro en tiros de dos (50%) y ha capturado únicamente seis rebotes (tres por partido), números alejados a lo que exigía el equipo en ambas citas.

Pero si Cate, con 19 años, tiene aún tiempo para continuar su incipiente progresión, no será ése el caso de Triguero. En estas dos últimas apariciones, el jugador de Gandía (33 años), que debió afrontar con liderazgo la baja de Zoric, anotó un discreto tres de ocho (poco más de un tercio de aciertos) en lanzamientos de dos puntos después de sumar una media de 22 minutos por choque. Siete han sido los puntos totales convertidos en este periodo, junto a 11 rebotes. La valoración media, además, no sólo no creció sino que disminuyó del 3,8 al 3,5. Ahora volverá a su rol de segundo pívot. O tercero, quién sabe.

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