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Débil e impotente, la vida sigue igual (81-90)

  • El Betis Energía Plus encaja la séptima derrota ante un Estudiantes que aprovechó la ansiedad local.

  • El equipo de Quintana, otra vez vulnerable en defensa, fue incapaz de reaccionar a un pésimo tercer cuarto.

El pívot del Betis Energía Plus Oderah Anosike se dispone a entrar a canasta. El pívot del Betis Energía Plus Oderah Anosike se dispone a entrar a canasta.

El pívot del Betis Energía Plus Oderah Anosike se dispone a entrar a canasta. / Víctor Rodríguez

La mochila del Betis Energía Plus continúa cargándose de derrotas, ayer la séptima consecutiva, y el peso se hace insoportable para una plantilla que ofrece señales de ansiedad incapacitante. En el partido contra el Estudiantes, un rival con trazas de pelear por las mismas cotas que los béticos, el equipo de Óscar Quintana no supo reaccionar a un pésimo tercer cuarto y se desplomó en un último periodo en el que pocas veces eligió la mejor opción para conseguir una canasta fácil o para defender con sentido las penetraciones de los madrileños.

El cuadro verdiblanco repitió los errores cometidos en las seis citas anteriores y volvió a encajar una elevada suma de puntos, 90, por encima incluso que el discretísimo promedio de 88,5 puntos con el que llegó a esta séptima jornada. El trío de jugadores colegiales formado por Cook, Caner-Medely y Landesberg -anotó 26 de sus 28 puntos en la segunda mitad del encuentro- se bastó para destrozar la estructura defensiva cajista que, insolidario en demasiadas fases del choque, fue incapaz de plantarle cara a un adversario con el que se batió de tú a tú sólo hasta el término de los primeros 20 minutos.

El planteamiento del Betis se vio claro desde el salto inicial. Kelly era el encargado de tomar la responsabilidad ofensiva, tanto en el tiro a media distancia como en la penetración, socorrido por Anosike debajo del aro. Así fueron carburando los primeros minutos hasta que Caner-Medley decidió agarrar el relevo de Kelly para mandar en el partido. Los nueve puntos del ex cajista guiaron a un Estudiantes que encontraba las mismas fisuras de siempre en la contención bética, que pareció desfallecer repentinamente. Un parcial de 2-12 fue interrumpido por un tiempo muerto de Óscar Quintana que, al menos, sirvió para dejar algunos conceptos asentados.

Landesberg hizo uso a su antojo de los grandes pasillos de la zona bética en el último cuarto

En primer lugar, que era inconcebible la cantidad de balones perdidos -cuatro en el primer cuarto-. Segundo, que había que frenar a Caner-Medley y sus peligrosas razias desde el exterior. Tercero, y lo más importante, que había que jugar con más cabeza. Ya fuera por las advertencias desde el banquillo o por un producto del azar, lo cierto es que el Betis reaccionó. Golubovic, recién entrado en el parqué, encadenó dos jugadas de mérito bajo el tablero del equipo madrileño, que, junto a un triple de Nelson, igualaban de nuevo el marcador al término del primer cuarto.

El Betis se presentó al segundo cuarto corretón y resolutivo. Aplicado en las salidas rápidas, eligiendo buenas opciones de tiro, los béticos quizá protagonizaron sus mejores minutos de toda la temporada. Cuatro rápidas transiciones y un gran lanzamiento desde el perímetro de Cruz lideraron para los béticos un marcador parcial de 10-3 que situaba en el ecuador del periodo la máxima diferencia a favor de los cajistas (33-26).

Marcador. Fue la máxima ventaja del Betis en todo el encuentro, producto de un juego al fin alegre

Había emergido el poderío de Anosike en la pintura, desgastado en la pelea por la mejor posición en la zona, así como el muelle de la muñeca de Schilb cuando el partido retomaba paulatinamente la fase estática. El equipo verdiblanco conservaba una ventaja que oscilaba alrededor de los cinco puntos hasta que Caner-Medley, de nuevo, dijo basta. El interior colegial hizo valer su inspiración para acercar a su equipo a tres puntos de desventaja al descanso (41-38), que concluyó sin que los hombres de Quintana supieran culminar favorablemente la última posesión.

Los dos equipos se tomaron el tercer cuarto con un toma y daca que, como siempre en estos casos, perjudicó al Betis. Tiro de rival, tiro mío, tiro del rival y tiro mío. Y en ésas fue escapándose el Estudiantes, que acudía al triple como el náufrago que se arroja de cabeza al manantial.

Mientras Nelson y Kelly asumía la faceta anotadora local y Anosike trataba de imponerse en ambos tableros, el jugador visitante Landesberg comenzaba a convertirse en el mariscal de campo, tanto fue así que su concurso resultó decisivo en estos minutos del tercer cuarto. El jugador colegial, autor en este periodo de tres triples seguidos y 15 puntos, ayudaba a mejorar la estadística de los suyos y, de paso, ponía por delante al conjunto de Salva Maldonado tras un sobresaliente tercer parcial (58-65).

Quintana ordenó apretar los dientes en defensa de cara al cuarto definitivo. Se hace complicado, sin embargo, cuando enfrente hay jugadores con una mano desatada como la de Landerberg o Cook, acertados con el fusil y torpemente frenados por los jugadores béticos, olvidadizos con las ayudas. Dos triples consecutivos del Estudiantes ampliaba a nueve puntos la ventaja visitante a falta de dos minutos para el final (76-85). La afición ya daba el choque por perdido.

De ahí hasta la conclusión, con las habituales malas elecciones de tiro, el encuentro se convirtió en un mero trámite, en algo ya visto y repetido en los seis partidos anteriores. De nuevo la impotencia y la derrota. Sólo las protestas de un sector de los aficionados cajistas pidiendo la dimisión de la directiva dieron originalidad al séptimo final con derrota.

Ficha técnica:

81 - Real Betis Energía Plus (19+22+17+23): Anosike (16), Nelson (9), McGrath (-), Boungou-Colo (8), Kelly (15) -cinco inicial-, Alfonso Sánchez (3), Iván Cruz (5), Mikel Uriz (2), Schilb (8), Josep Franch (6) y Golubovic (9).

90 - Movistar Estudiantes (19+19+27+25): Cvetkovic (5), Omar Cook (12), Landesberg (28), Alec Brown (9), Caner-Medley (22) -cinco inicial-, Hakanson (7), Brizuela (2), Vicedo (2), Suton (-), Savané (3) y Víctor Arteaga (-).

Árbitros: Juan Carlos García González, Juan de Dios Oyón y Javier Torres. Eliminaron por cinco faltas personales al local Kelly (m.40).

Incidencias: Partido de la séptima jornada de la Liga Endesa, disputado en el Pabellón San Pablo ante unos tres mil espectadores. Al final protestas del público contra los dirigentes de la entidad sevillana debido a la marcha del equipo. 

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