Los Nuestros | Quique Bizcocho El perfecto equilibrio entre deporte y diversión

  • Fue uno de los pioneros en el paddle surf en Sevilla con el Club Piragüismo Triana

El perfecto equilibrio entre deporte y diversión El perfecto equilibrio entre deporte y diversión

El perfecto equilibrio entre deporte y diversión / MG

Quique Bizcocho (6-8-1968) es una de esas personas que ha dedicado prácticamente toda su vida a la misma pasión, invirtiendo horas y horas a disfrutar de lo que más le gusta, los deportes acuáticos.Desde su época más temprana, en plena eclosión de estos deportes, Quique vio cómo el windsurf fue una de sus primeras aficiones en su adolescencia, una manera de evadirse de todo y que acabaría siendo todo lo que rodearía su vida en un futuro próximo.

Sin embargo, a pesar de estar unido a todos los deportes de agua, su verdadera pasión hoy en día es el paddle surf, en el que ha encontrado la conexión perfecta para poder realizarlo tanto con todos sus amigos con los que empezaba a practicar cualquier deporte hace muchísimos años, o con su familia, a la que ha metido de lleno esta pasión que ahora comparten y que, según asegura, no cambiaría por nada, ya que es “la desconexión perfecta”.

Él fue uno de los pioneros que comenzaron con el paddle surf, un deporte que a muchos puede parecer básico o aburrido, pero que, como bien explica, reúne tantísimas cosas y abre un gran abanico de posibilidades que al final engancha. “La diferencia es que lo haces de pie y que de cada diez olas puedes coger las diez. No como en el surf, que desaprovechas muchas de ellas”, asegura.

Sus diferentes modalidades lo hacen especial, y el poder practicarlo tanto en el mar, para coger olas, o en el río, para hacer kilómetros, lo convierten en un deporte muy versátil y que pueden practicar todos.

Quique nunca pensó que se dedicaría a esto como forma de vida, pero los acontecimientos se han sucedido así y después de ser uno de los pioneros, asegura que gracias al Club Naútico Triana pudo empezar a desarrollar la actividad que ahora mismo es su vida.

Antes no había nadie en Sevilla que lo practicase y, ahora, en el club ya se han quedado prácticamente sin sitio para almacenar el material.

Su plan es comenzar a hacer regatas importantes junto a sus seres más queridos, y en el futuro montar una gran escuela en Sevilla para enseñar a los más pequeños que no todo es correr o montar en bicicleta, sino que “puedes estar en contacto con la naturaleza en otro entorno y realizar el mismo deporte que si estuvieses corriendo”, sentencia.

Desde que conoció esto en Isla Cristina, lugar al que sigue acudiendo para practicarlo a menudo, supo que, gracias al amigo que se lo enseñó, sus caminos iban a estar ligados mucho tiempo por el simple hecho de que es un deporte que como otorga la posibilidad de convertirlo en rutina, se convierte en algo mucho más factible que tener que estar esperando toda una semana para el fin de semana desplazarse a la playa a poder practicarlo.

En definitiva, este deporte sirve a Quique para poder despejarse de su rutina diaria y subirse en la tabla y olvidar todo lo que le rodea, una desconexión perfecta que supone un gran equilibrio entre mente y cuerpo que convierte al paddle surf en el deporte perfecto para practicar con cualquier persona de su entorno.

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