Dos Hermanas

La laguna de Fuente del Rey se consolida como Estación de Anillamiento Científico de aves

  • Durante 2020 y a pesar de la pandemia, se han indentificado 1.121 ejemplares de 43 especies

  • El humedal acoge un punto permanente de estudio desde el año 2019 

Un ejemplar de Zorzal Alirrojo (Turdus Iliacus), identificado en la Laguna Fuente del Rey, el pasado mes noviembre. Un ejemplar de Zorzal Alirrojo (Turdus Iliacus), identificado en la Laguna Fuente del Rey, el pasado mes noviembre.

Un ejemplar de Zorzal Alirrojo (Turdus Iliacus), identificado en la Laguna Fuente del Rey, el pasado mes noviembre. / E.A. Fuente del Rey

Un total de 1.121 aves de 43 especies diferentes fueron anilladas a lo largo de 2020 en la Laguna de Fuente del Rey, en el término municipal de Dos Hermanas, en un proceso con el que se identifica a cada ejemplar, y otras 361 fueron recapturadas por los anilladores expertos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, lo que permite, entre otras cosas, conocer su supervivencia y movimientos.

A pesar de las obligadas paradas por la situación sanitaria, en 2020 se realizaron un total de 34 jornadas de anillamiento, con las que esta Estación de Anillamiento Científico se consolidó como de los referentes de la provincia para el estudio de la avifauna. 

Las especies más comunes indentificadas de esta forma en el enclave han sido, por orden de capturas: la curruca capirotada, el mosquitero común y el mirlo común.

Sin embargo, también han sido anillados individuos de especies como el martín pescador, zarcero bereber o colirrojo real. Entre las recapturas, las especies más comunes son el mirlo común y el ruiseñor bastardo.

Destacan además las recapturas de individuos marcados en el extranjero, que evidencian la importancia del humedal para la migración de las aves europeas; en concreto fueron recapturadas dos currucas capirotadas con remite de Bruselas (Bélgica).

Según ha recordado el Ayuntamiento, la Laguna de Fuente del Rey se incorporó en 2019 al primer proyecto de seguimiento de la avifauna mediante el anillamiento científico, convirtiéndose en una estación específica para apoyar el seguimiento de la biodiversidad.

A este proyecto, el de Monitorización de Aves Invernantes (EMAI), le siguió el de Monitorización de Aves Nidificantes (EMAN) y la participación en el proyecto Ibermuda.

El anillamiento es una actividad científica que consiste en marcar un ave de manera individualizada, mediante anilla metálica, en la cual consta un remite y un código alfanumérico, único, con el que se identifica a cada ejemplar de manera unívoca.

A través de las recapturas de las especies anilladas, al identificar de qué ave se trata, dónde y cuándo se anilló, se puede estimar su supervivencia, tiempo de estancia en un lugar, movimientos, determinar si ha ganado o perdido peso o si ha cambiado algún rasgo de su morfología, plumaje o condición, entre otros aspectos.

En definitiva, ayuda a conocer mejor las poblaciones de aves que se encuentran en la Laguna, ya sean aves residentes o aves migradoras que utilizan este enclave como lugar de paso, de invernada y de cría.

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